✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 690:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Con un movimiento rápido, la giró y la tiró hacia abajo con él, y sus cuerpos aterrizaron juntos sobre los mullidos cojines del sofá. Justo antes de que su espalda tocara la superficie, Kailey apretó los ojos con fuerza, preparándose para el impacto; sin embargo, el dolor sordo que esperaba nunca llegó. Su amplia palma le acunó la nuca, protegiéndola por completo.
Con cautela, abrió los ojos, solo para encontrarse con su llamativo rostro de repente a pocos centímetros de distancia, llenando todo su campo de visión. Besos cálidos y urgentes le siguieron sin previo aviso.
Manteniendo los ojos abiertos, Kailey se encontró con su mirada de frente. En aquellas pupilas oscuras, vio su propio reflejo y, debajo de él, una marea de emociones complicadas que él luchaba por contener, flotando lentamente a través del silencio cargado que los separaba.
Su cuerpo se movió ligeramente y, por accidente, rozó algo. Ni ligera ni pesada, la sensación le provocó un escalofrío que le recorrió los huesos. En un instante, cualquier frágil control que le quedara se hizo añicos.
La respiración de Kyson se volvió entrecortada y ardiente contra su cuello, cada exhalación abrasándole la piel. Por encima de su cabeza, su mano se aferró con fuerza al sofá mientras el calor abrasador de su cuerpo la envolvía, amenazando con encender el aire entre ellos.
𝘛rа𝘥𝘂𝘤c𝗂o𝗻𝗲ѕ 𝖽𝗲 𝗰𝘢𝘭𝘪𝘥𝗮𝘥 е𝗻 𝗻𝗼𝗏𝗲𝗅𝗮𝘴𝟦𝖿а𝗇.cоm
Tras un largo momento, pareció recomponerse e intentó apartarse. Antes de que pudiera levantarse, Kailey levantó los brazos y los deslizó alrededor de su cuello, negándose a dejarlo marchar.
—¿De verdad vas a parar ahora? —murmuró ella.
El silencio le respondió.
—Kyson, ¿no me echas nada de menos?
Aun así, él no dijo nada.
«Yo te he echado de menos».
Esas palabras hicieron añicos la frágil calma que Kyson acababa de obligarse a recuperar, arrastrándolo de vuelta a la tormenta de la que había estado luchando por escapar. Bajó la mirada hacia Kailey, que yacía debajo de él, fijándose en el calor que se extendía por sus mejillas, el rápido subir y bajar de su respiración y el brillo peligrosamente cautivador de sus ojos, hasta que el último hilo de su autocontrol se rompió y se encontró completamente atrapado en su hechizo.
Aquella noche se prolongó interminablemente. En algún momento, hacia las cuatro o las cinco de la madrugada, Kailey finalmente cayó en un sueño profundo, ajena a que Kyson permanecía despierto a su lado, estudiando en silencio su rostro dormido sin un momento de descanso.
La mañana la encontró acurrucada con seguridad en el hueco de su brazo. Mientras el amanecer apenas teñía el cielo, ella levantó la cabeza somnolienta y se topó de frente con los ojos enrojecidos y sin dormir de Kyson.
Kailey parpadeó aturdida mientras todo lo de la noche anterior volvía a su mente en una oleada ardiente y desorientadora. «¿Te has quedado despierto toda la noche?».
En lugar de responder, Kyson enrolló perezosamente un mechón de su cabello alrededor de sus dedos. «¿Ya estás despierta?».
Aún aturdida por el sueño, Kailey asintió levemente, por instinto.
«Bien». De repente, el rostro de Kyson se volvió solemne. La giró completamente hacia él y la miró fijamente. «Entonces hablemos del niño. Y después de eso, vamos a decidir qué pasa entre nosotros de aquí en adelante».
Una sacudida aguda recorrió el pecho de Kailey bajo el peso de su mirada penetrante, y sus pestañas se agitaron con un atisbo de vacilación. «Ni siquiera sé por dónde empezar a explicarlo».
«¿No lo sabes?»
«No. De verdad que no».
El silencio se instaló entre ellos como una respiración contenida.
.
.
.
Nota de Tac-K: Y llegamos a la mitad del año amadas personitas, muchos muchos ánimos en todas las cosas buenas que se propongan para la próxima mitad del año. Dios les ama y Tac-K les quiere mucho. ( • ᴗ – ) ✧
Además, permítanme compartirles esto para esta segunda mitad del año. Josué 1:9 «Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.»
.