✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 182:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Devin enderezó la espalda por instinto. Más tembloroso de lo que había estado durante su primera evaluación de rendimiento, describió toda la situación de principio a fin. «El secuestrador sigue ahí fuera, y estoy haciendo un seguimiento de todos los informes policiales a medida que llegan. Eso es todo, señor».
Los ojos de Kyson no se desviaron de Devin. No pronunció palabra alguna. En algún momento durante el silencio, un bolígrafo acabó en su mano, girando lentamente y sin pensar entre sus dedos.
La experiencia le había enseñado una lección desde el principio: el enemigo a plena vista rara vez representaba el mayor peligro. La verdadera amenaza provenía de los silenciosos —aquellos que parecían inofensivos, ociosos, incluso amables— y atacaba cuando nadie pensaba en prepararse para ello. Kyson encajaba demasiado bien en ese perfil y, en cuestión de segundos, el sudor se acumuló en la frente de Devin.
Por fin, Kyson preguntó: «¿Eso es todo?»
«Sí». Devin intentó leer algún significado en un rostro que no revelaba nada. «El tío de la señorita Evans se encargó del rescate de treinta millones. Lo llamó pago por los años en que le falló, así que decidí no preguntarle más».
Kyson hizo una pausa y luego levantó lentamente la vista, con mirada aguda e inquebrantable. En lugar de insistir en el tema, desvió la conversación hacia otro lado. «¿Me estás diciendo que de verdad no tienes ni idea de quién organizó esto?».
«No tengo ni idea».
«Podrías averiguarlo».
Devin se quedó atónito, no tanto por las palabras como por la rapidez con la que su jefe había llegado a esa conclusión. Cuando la vacilación se reflejó en su rostro, Kyson se recostó en la silla. Su postura parecía relajada, pero su mirada seguía siendo dura y penetrante. «Ya que has empezado a indagar, termina el trabajo como es debido. De lo contrario, te sustituiré por alguien que valore mi tiempo».
Las palabras se le atragantaron a Devin antes de que pudiera detenerlas. —Señor Blake, yo…
𝘔𝘪𝘭𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘦𝘤𝘵𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘦𝘯 𝘯𝘰𝘷𝘦𝘭𝘢𝘴4𝘧𝘢𝘯.𝘤𝘰𝘮
—¿Qué?
—Me encargaré de ello —prometió Devin bajo esa mirada fija—. Déme cinco días y desenmascararé a quienquiera que haya planeado esto.
Sin pensarlo un segundo, Kyson respondió: —Tres.
—Señor Blake…
—Dos.
Esa sola palabra zanjó el asunto.
Kyson nunca había indagado a fondo en el pasado de Devin, pero su forma de trabajar lo decía todo. Su asistente era cualquier cosa menos corriente. El secuestrador había trazado los movimientos de Kailey con una precisión aterradora y la había sacado del barrio con minuciosa exactitud; cada paso del plan revelaba una preparación deliberada. La rápida respuesta de Devin no había sido suerte. Había sido habilidad.
Kyson se recostó y cerró los ojos, con pensamientos de Ryan, Lionel y Kailey dando vueltas en su mente. Algo invisible había comenzado a apretar alrededor de la vida que había construido, y la presión iba aumentando poco a poco.
La luz de la mañana se colaba por la ventana y despertaba a Kailey. Levantó una mano para protegerse del resplandor y buscó el calor que aún permanecía a su lado. Otro día la esperaba. Las palabras de Kyson resonaban en su memoria, y ella las creía. Todo encajaría en su sitio.
«Kailey, ¿estás despierta?», preguntó Karol desde el otro lado de la puerta, con su voz llena de la habitual amabilidad y calma. «He preparado el desayuno. Cómelo ahora o te lo mantengo caliente hasta que estés lista».
Era un día laborable. Tenía que ir a la oficina.
.
.
.