✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 134:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
En otro lugar, Colden conducía hacia la cafetería, sin su séquito habitual. Hoy no era un día para el glamour ni la pompa, sino para ponerse al día con un viejo amigo.
Al detenerse en un semáforo en rojo, Bella y Bernice, que caminaban por la acera, lo vieron. Bella se quedó paralizada, con los ojos muy abiertos al reconocerlo, y luego gritó: «¡Bernice! ¡Mira! ¿No es Colden?».
Bernice se giró rápidamente, siguiendo con la mirada la mano extendida de Bella. Efectivamente, sentado en el asiento del conductor no era otro que Colden.
Las dos chicas intercambiaron miradas de incredulidad antes de romper en susurros emocionados.
El día se había convertido en uno para recordar.
Ambas eran fans acérrimas de Colden, completamente cautivadas por su música y su carisma desde su debut. Ya habían estado contando los días que faltaban para su concierto, pero ¿encontrarse con él así? Era más de lo que jamás hubieran soñado.
Pero la pregunta más importante era: ¿adónde se dirigía Colden?
Bella apenas podía contener su emoción, con los ojos fijos en el elegante coche negro que tenían delante. Aunque no podía ver claramente la cara del conductor con las gafas de sol y todo, estaba segura, sin lugar a dudas, de que ese hombre era Colden.
Su ídolo. No había posibilidad de que se equivocara.
Bernice, igualmente fanática, también estaba pegada al coche.
—¡Bella, sigámoslo! Quizás descubramos adónde va y, quién sabe, ¡quizás incluso podamos hacernos un selfie con él! —Su voz prácticamente vibraba de emoción.
Si lo conseguían, tendrían el mayor motivo para presumir. Ver a Colden era algo muy poco habitual, y mucho más hacerse una foto con él.
—Vale, hagámoslo —dijo Bella con una sonrisa de oreja a oreja mientras le indicaba al conductor que mantuviera la distancia con el coche de delante.
Unas cuantas curvas más adelante, Colden se detuvo en una pequeña cafetería acogedora. Echó un vistazo rápido a su alrededor antes de salir y entrar.
Mientras tanto, dentro de la cafetería, Yelena estaba sentada en una mesa cuando vio a Colden entrar por la puerta. Su rostro se iluminó y le saludó con la mano.
Últιмos capítulos ɴσνєʟ𝓪𝓈4ƒαɴ.𝒸𝑜𝗺
—¡Hola, Yelena! —la saludó Colden con una sonrisa pícara en los labios—. Lo siento, llego tarde.
—Bueno, tú eres una superestrella, soy yo la que debería estar esperándote —bromeó Yelena con los ojos brillantes de diversión.
—¡Venga, no me tomes el pelo! Me he quedado atrapado en un atasco —explicó Colden con una sonrisa avergonzada.
Llamó al camarero para pedir la carta.
Yelena miró a su alrededor y se fijó en lo inquietantemente vacío que estaba el café. Parecía que eran los únicos allí, y algo en ese silencio le despertó la curiosidad.
Colden captó su mirada y se encogió de hombros. —He alquilado todo el local para nosotros, quería un poco de paz y tranquilidad. Así no tengo que esquivar a los fans cada cinco segundos.
Yelena arqueó una ceja, esbozando una sonrisa irónica. —Vaya, qué exagerado.
Colden se limitó a negar con la cabeza y suspiró. —No tienes ni idea de lo que es lidiar con fans obsesionados —dijo con una mezcla de humor y agotamiento en la voz.
—Bueno, si así se mantiene la paz, supongo que vale la pena —dijo Yelena con una sonrisa—. ¿Qué tal si pedimos algo para picar?
.
.
.