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Capítulo 1133:
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A diferencia de la mayoría de los novatos, que se ponían nerviosos y adoptaban poses torpes, ella tenía una habilidad innata para conectar con la cámara, como si fuera una vieja amiga.
Apenas necesitaba indicaciones, pasaba de una pose a otra con fluidez y sus expresiones eran siempre perfectas.
Ya fuera una sonrisa suave y radiante o un salto dinámico en el aire, cada movimiento era una obra maestra: elegante, natural y sin pretensiones. El fotógrafo no podía dejar de elogiarla. Trabajar con Yelena, dijo, era un auténtico placer. Su expresividad era una fuente de inspiración.
A medida que la sesión llegaba a su fin, el ambiente se volvió más distendido y relajado.
Colden, claramente impresionado, la colmó de elogios.
Luego, como gesto de agradecimiento, sugirió que salieran todos a almorzar juntos para celebrar la exitosa colaboración.
Yelena dudó. Ya había quedado para comer con Austin después del trabajo.
Desde un lado, Bernice le lanzó una mirada, con los ojos prácticamente suplicándole a Yelena que aceptara.
Por supuesto, Yelena sabía exactamente lo que Bernice estaba pensando.
Así que, tras una breve pausa, simplemente dijo: «De acuerdo».
El brillo en los ojos de Bernice no pasó desapercibido. Bernice, emocionada por dentro, alabó en silencio la decisión de Yelena.
Pero cuando salieron del estudio y se adentraron en la bulliciosa calle, Yelena se detuvo de repente. Una leve arruga se formó en su frente mientras sus agudos ojos escudriñaban los alrededores.
Tenía una sensibilidad extraordinaria para detectar cámaras ocultas y, en ese momento, estaba casi segura de que alguien les estaba apuntando con un objetivo desde cerca.
—Yelena, ¿qué estás mirando? —preguntó Bernice, siguiendo su mirada.
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En ese momento, el paparazzi, al darse cuenta de que había sido descubierto, entró en pánico y salió corriendo.
Colden miró a Yelena. —¿No vas a perseguirlo?
Una sonrisa cómplice se dibujó en sus labios. —No.
Poco después, un titular explosivo arrasó en Internet:
«¡Noticia de última hora! La estrella de reality Yelena y el actor Colden salen juntos en secreto: ¡los ven muy acaramelados por la calle!».
La reacción del público fue inmediata y dividida. Algunos fans se quedaron impactados. Otros se mostraron preocupados. Los medios de comunicación aprovecharon la oportunidad, ansiosos por desenterrar más detalles.
El agente de Colden no perdió tiempo en llamarlo, con voz tensa y urgente. —¿Qué está pasando? ¿Desde cuándo están juntos?
Colden soltó una risa impotente. —Acabamos de terminar una sesión de fotos juntos y decidimos ir a almorzar. ¿Quién iba a imaginar que se convertiría en un escándalo? Yelena es mi superiora. Nuestra relación es puramente profesional.
Aunque el agente ahora entendía la situación, todavía parecía inquieto. «Si intentamos aclararlo ahora, la gente podría pensar que lo estás encubriendo. Esto podría ser contraproducente».
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