No me dejes, mi querida mentirosa - Capítulo 791
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Capítulo 791:
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Ethan, vestido de manera informal con una camisa blanca y pantalones cortos negros, descansaba cerca.
«Su novio no es el único desaparecido».
Esta revelación tomó a Nyla por sorpresa.
«¿Estás al tanto de esto?».
«No del todo», respondió Ethan, sacudiendo la cabeza. «Por ahora estamos atrapados aquí. Alguien se está asegurando de ello. Tened cuidado, quedaos cerca y evitad salir tarde».
Inicialmente había considerado evacuar a todo el mundo, razonando que si él era el único objetivo, podría arreglárselas solo. Pero si la amenaza se extendía a todo el grupo, no podía garantizar la seguridad de todos. Para su sorpresa, comunicarse con el mundo exterior era actualmente imposible.
La mala señal y la falta de fiabilidad de Internet en la isla agravaban su aislamiento, aislándolos por completo.
En resumen, estaban atrapados en una isla desierta, sin más medio de escapar que esperar la oportunidad adecuada.
«Entendido».
Nyla comprendió aún mejor la gravedad de su situación. Al principio, sospechó que Callie podría estar orquestando su confinamiento, pero las investigaciones de Ethan no la implicaban. Era cada vez más evidente que se enfrentaban a un adversario más formidable.
Callie carecía de los medios para orquestar un plan tan elaborado y, lógicamente, no le beneficiaría encerrarse a sí misma junto con los demás.
Aquí, aislados y bajo estrés, la verdadera naturaleza de las personas podía salir a la luz.
—Mamá, ¿por qué estás tan seria? ¡Ven a jugar! —exclamó Charlotte, interrumpiendo los pensamientos de Nyla.
Nyla sonrió. —¡Ya voy!
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Ethan se unió a ellos y los tres jugaron juntos, creando una escena de pacífica armonía.
Sin que ellos lo supieran, unos ojos vigilantes escrutaban cada uno de sus movimientos desde un rincón en sombras, llenos de determinación y propósito.
Esos ojos vigilantes pronto desaparecieron, dejando tras de sí una inquietante quietud.
Por la noche, Nyla decidió no llevar a Charlotte a ningún evento. Después de pasar un rato juntas, decidieron regresar. En el camino, se cruzaron con Johnny, Murray, Kameron y Callie.
Nyla no entabló una conversación trivial. Simplemente les lanzó una mirada y siguió caminando.
«¿Fue idea tuya venir aquí?», le preguntó Murray a Kameron, con la mirada fija en la figura de Nyla que se alejaba.
Los dos grupos se quedaron uno frente al otro.
Callie y Johnny intercambiaron una breve mirada, pero no había calidez entre los hermanos, solo una frialdad tensa y distante. Kameron sonrió, con tono ligero. «Sí, ¿por qué lo preguntas?».
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