Multimillonario desalmado: Nunca debió dejarla ir - Capítulo 1225
✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
📖 ¡Nuevas novelas cada semana!
🌟 Únete a Nuestra Comunidad
📱 Tip: Toca el menú de tu navegador → "Añadir a pantalla de inicio" ¡y accede como si fuera una app!
Capítulo 1225:
🍙🍙 🍙 🍙 🍙
Millie no necesitó darse la vuelta. Sentía su presencia, segura y familiar.
Brandon observó las líneas de su rostro, la tensión en su mandíbula.
Después de tantos años juntos, él entendía sus ritmos: las pequeñas cosas que delataban su estado de ánimo, los lugares a los que acudía cuando necesitaba consuelo.
La mayoría de los niños corrían a casa para presumir de sus buenas notas, esperando el elogio de sus padres. Millie siempre venía aquí.
Este lugar tranquilo se convirtió en su refugio cada vez que el mundo se volvía demasiado pesado. Nunca había tenido a nadie esperándola en casa.
Una suave brisa le acarició el pelo y se lo echó suavemente sobre la mejilla mientras Brandon la observaba, sintiendo cómo el espacio entre ellos se hacía más pesado.
Sus pensamientos se remontaron a una noche lejana, después de su peor pelea: voces elevadas, ojos enrojecidos por las lágrimas. La lluvia azotaba las calles cuando ella salió furiosa.
Él corrió tras ella, muy preocupado, y la encontró arrodillada junto a la tumba de su padre. Ella no dijo nada. Solo dejó que las lágrimas cayeran, con los hombros temblando.
Brandon solo podía permanecer a unos metros de distancia, con la lluvia cayendo sobre ambos, ofreciéndole su silenciosa compañía mientras ella lloraba su pena.
Aquella noche, él había oído cómo se le quebraba la voz mientras ella apoyaba la frente contra la fría piedra y susurraba: «Papá…».
Le estaba hablando a James, el padre al que echaba de menos más que a nada en el mundo.
«Ojalá estuvieras aquí», dijo de repente, con voz débil por la nostalgia.
Habían pasado años desde entonces, pero el recuerdo volvió con un dolor renovado.
Úʟᴛιмαѕ иσνᴇʟαs en ɴσνєʟαѕ4ƒαɴ.ç𝓸m
Ahora, mientras Brandon observaba a Millie, se dio cuenta de lo mucho que había cambiado: sus rasgos eran más refinados, su mirada era firme y cautelosa.
«He visto cómo has estado manejando las cosas», dijo por fin.
«Eres aún más decidida que antes. A veces, incluso despiadada. Sinceramente, lo admiro».
Millie apretó los labios y finalmente soltó la puerta del coche. Se volvió hacia él, dejando claro que esperaba lo que él tuviera que decir sobre Babette.
Brandon captó su estado de ánimo de inmediato.
«Babette ha vivido protegida toda su vida. A veces se pasa de la raya porque no entiende las consecuencias. Solo te pido que no vayas demasiado lejos con ella».
Una tormenta de emociones se reflejó en el rostro de Millie.
Nunca había tenido la intención de destruir a Babette. Empezar una guerra con los Watson en Crobert sería una imprudencia, sin importar lo que estuviera en juego.
Pero dejar que Babette la pisoteara tampoco era una opción. Si alguien seguía poniendo a prueba su paciencia, tendría que afrontar las consecuencias.
Todo este drama no era más que un enfrentamiento entre dos jóvenes, nunca se convertiría en algo más grande.
Además, Millie era apenas mayor que Babette. Hacía poco que había cumplido veinticinco años.
Quizás las dificultades que había superado la hacían parecer mayor de lo que era.
—¿Es eso realmente todo lo que querías decir? —preguntó Millie, con voz tranquila pero inquisitiva.
Brandon asintió con la cabeza.
.
.
.