✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 965:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Porque Seraphina no se quedaría mucho tiempo.
Ella misma lo había dicho, en las breves y sinceras conversaciones que compartió con Maya y conmigo en nuestro chat grupal.
Mensajes casuales. Lugares mencionados de pasada. Una fotografía del mar al atardecer. Un comentario seco sobre la arena que se mete por todas partes.
No tan detallado como me hubiera gustado, pero suficiente para que pudiera respirar, especialmente después de que mis sombras perdieran su rastro tras el Instituto.
Era tal y como había dicho Alois: esperar requería fe en Sera.
Fuera quien fuera esta nueva variable, tenía que confiar en Sera, en sus decisiones. Y en mí misma.
Desplacé el vídeo para ver la atención que había suscitado la publicación de Selene: comentarios de diversas facciones, felicitaciones mezcladas con especulaciones.
La mayoría giraba en torno a la misma pregunta: ¿se estaba instalando Sera en Seabreeze?
La sugerencia me molestaba, no porque creyera que fuera posible, sino porque me negaba a permitir que esa narrativa existiera.
No tenía intención de dejar que esa especulación se arraigara, fuera plausible o no.
Escribí un comentario, sabiendo que mi cuenta de administrador lo pondría en la parte superior de todos los feeds importantes.
Es bueno ver que nuestra campeona de LST prospera, incluso fuera de servicio. OTS le sienta bien, vaya donde vaya.
Neutral. Afirmativo. Redireccionador.
En cuestión de segundos, empezaron a llegar los «me gusta» y los comentarios. La conversación se reorientó lo suficiente: Seraphina ya no era la invitada de Seabreeze, sino la embajadora de OTS.
Como alguien de paso, no como alguien que se queda.
Entonces le envié un mensaje privado.
Última versión corregida, por novelas4fàn.com
La brisa marina te sienta bien. Pero espero que no olvides que la Navidad se acerca rápidamente y que ya estamos preparando tu regreso a casa.
Envié el mensaje y me recosté, dejando que el murmullo de la sala me envolviera.
El vídeo seguía reproduciéndose en bucle en una esquina de mi pantalla: Seraphina riendo, llena de vida, más alegre que nunca. Y siempre, junto a ese hombre.
Lo permitiría.
Por ahora.
Pero no ignoraría el trasfondo.
Porque las amenazas no siempre se anunciaban como tales.
A veces, sonreían. A veces, te cogían antes de que cayeras. A veces, esperaban en silencio bajo la superficie, contentas con pasar desapercibidas.
Y esas eran siempre las que merecían la pena tener en cuenta.
PUNTO DE VISTA DE SERAPHINA
Solo me enteré del vídeo que Selene había publicado cuando mi teléfono empezó a vibrar sin parar mientras subía las escaleras hacia mi habitación, con el pelo húmedo pegado al cuello y la piel aún caliente por el sol.
Las notificaciones se acumulaban, una cascada implacable y entrecortada que abarrotaba mi pantalla.
.
.
.