Mi esposo millonario: Felices para siempre - Capítulo 1190
✨ Nuevas novelas cada semana, y capítulos liberados/nuevos tres veces por semana.
💬 ¿Tienes una novela en mente? ¡Pídela en nuestra comunidad!
🌟 Únete a la comunidad de WhatsApp
📱 Para guardarnos en tus favoritos, toca el menú del navegador y selecciona “Añadir a la pantalla de inicio” (para dispositivos móviles).
Capítulo 1190:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
La desesperada súplica de ayuda de Félix resonaba en sus oídos, y su peso le dificultaba respirar. Decidida a aguantar, Linsey se dijo a sí misma que podía soportar cualquier cosa, solo hasta que pasara la crisis de Félix. Una vez que su empresa estuviera a salvo, se liberaría de Collin para siempre.
Aferrándose a ese pensamiento, se estabilizó y volvió a alcanzar el timbre.
Antes de que pudiera tocarla, la puerta se abrió sola.
—¡Ah! —El movimiento repentino la hizo dar un respingo y casi se le escapa la maleta de las manos.
—¿Qué haces ahí fuera? ¿Estás estudiando el lugar para un robo? —La voz de Collin se oyó con un tono de humor seco al aparecer en el umbral.
El traje formal de la boda del día anterior había desaparecido. En su lugar, llevaba ropa cómoda que suavizaba su aspecto, cambiando los rasgos angulosos por un carisma relajado y discreto.
Cuando vio a Collin en la puerta, la mirada de Linsey se agudizó, cautelosa y defensiva.
Su burla no quedó sin respuesta. «¿Quién es el ladrón aquí? Yo no», replicó ella.
Collin mantuvo el tono tranquilo. —Si eso es cierto, ¿por qué te has quedado tanto tiempo en la entrada?
Linsey abrió la boca para soltar otra réplica, pero sus pensamientos se enredaron en algo que no dijo y las palabras se desvanecieron.
Un momento después, le lanzó una mirada fulminante, poniendo su rostro más feroz mientras espetaba: «Robarte sería dejarte salir barato. Debería llenar tu casa de minas terrestres y volarte en pedazos, ¡amenaza!».
Pero por mucho que lo intentara, sus rasgos delicados hacían que la amenaza pareciera más adorable que amenazante, como un gatito mostrando los colmillos.
Collin se dio cuenta y una pizca de diversión brilló en sus ojos mientras miraba el equipaje de ella. —¿Ah, sí? Entonces necesitarás un buen arsenal. Yo tengo nueve vidas y no caigo fácilmente. Pero si alguna vez lo hago, puedes estar segura de que te arrastraré conmigo.
—Tú… —Linsey se quedó sin habla, con la frustración reflejada en su rostro mientras miraba impotente a Collin.
Una sonrisa perezosa se dibujó en los labios de Collin mientras se daba la vuelta, con voz despreocupada. —Si quieres, puedes meter la maleta, aunque esté llena de explosivos.
No te lo pierdas en ɴσνєʟα𝓼4ƒ𝒶𝓷.𝒸ø𝗺 para ti
Respirando hondo para calmarse, Linsey decidió pasar por alto sus tonterías: era demasiado pronto para dejarse desconcentrar por él. Se animó en silencio para tragarse el enfado mientras metía la maleta en la casa.
En cuanto cruzó el umbral, se quedó boquiabierta ante el impresionante interior de la villa.
El espacio se extendía ante ella, cada centímetro rebosante de opulencia. El brillo de la lámpara de araña de cristal, las elaboradas tallas de las paredes y la inconfundible artesanía de los muebles decían mucho de la fortuna del propietario.
Linsey soltó la maleta y soltó un grito ahogado involuntario.
Al darse cuenta de su reacción, Collin soltó una risita. —¿Qué pasa? ¿Es la primera vez que ves algo con clase, paleta?
Esas palabras llegaron a sus agudos oídos y se giró con una mirada fulminante. —¿Me acaba de insultar?
Collin solo arqueó una ceja, aparentando total tranquilidad. —Debes de haber oído mal.
La indignación tiñó su voz. —¡Estoy segura de que me has llamado paleta!
Imperturbable, Collin se encogió de hombros ante la acusación. «Eso nunca ha pasado».
.
.
.
Nota de Tac-K: Nuevos estrenos en unas horas, espero les gusten lindas personitas. Dios les ama y Tac-K les quiere mucho. („• ֊ •„)੭
.