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Capítulo 576:
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Sacó su teléfono y decidió llamar a Marc.
Después de varios tonos, se escuchó su voz, que sonaba cansada. —¿Hola?
—Estoy despierta. Estoy en tu casa —dijo Charlee con sencillez.
—Lo sé —respondió Marc, con un tono uniforme e indescifrable.
Charlee dudó, con la mente luchando con los fragmentos confusos de la noche anterior. —Sobre anoche…
—Estabas borracha y te traje a casa. ¿Necesitas saber algo más? —interrumpió Marc.
Su tono seco la inquietó, dándole la impresión de que estaba evitando deliberadamente algo. Charlee apretó los labios, sintiéndose cada vez más incómoda.
—No, eso es todo —respondió con calma, y colgó bruscamente.
Aún con el teléfono en la mano, el rostro de Charlee se nubló con preocupación. El comportamiento evasivo de Marc la dejó desconcertada. Parecía como si no quisiera abordar lo que realmente había sucedido la noche anterior.
¿Había algo que ella no recordaba?
Charlee se frotó las sienes, tratando de reconstruir los fragmentos dispersos de la noche anterior.
El caos con Britton en el restaurante Lavender, seguido de la llegada inesperada de Slater… ¿Qué había pasado después?
Sus intentos por recordar solo le proporcionaban recuerdos vagos y fragmentados.
Decidida a seguir adelante, Charlee eligió un coche de la colección de Marc y se dirigió a la empresa.
Mientras conducía, su mente era un torbellino de pensamientos.
De repente, su teléfono sonó, llamando su atención. La voz de su asistente, tensa por la preocupación, se escuchó al otro lado de la línea. —¡Señora Sullivan, tenemos una crisis!
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—¿Qué está pasando? —El tono de Charlee era agudo, con un deje de fría impaciencia.
—Está en todo Internet, es un frenesí mediático.
«¡Las historias sobre Eunice y Britton están mancillando la reputación de la familia Sullivan!», espetó apresuradamente la asistente. «Mire su teléfono. Le acabo de enviar el enlace».
Charlee hizo clic en el enlace y su pantalla se inundó de imágenes escandalosas de Eunice y Britton, acompañadas de titulares en negrita y una explosión de comentarios dramáticos.
Dejó escapar una risa amarga y baja.
El plan cuidadosamente elaborado por Eunice había fracasado estrepitosamente.
—Que el equipo de relaciones públicas redacte una estrategia para controlar los daños. Estaré en la oficina en breve —ordenó Charlee, recuperando el tono tranquilo y autoritario.
—Entendido, señora Sullivan. Ah, y… —El asistente dudó un momento.
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