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Capítulo 225:
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¡De ninguna manera!
Estaba decidida a impedir que Marc tuviera una relación con esa mujer.
—Tenemos que hacer algo, Amaya —dijo Eloise, agarrando la mano de Amaya con urgencia—.
No podemos permitir que esa mujer engañe a Marc.
Consciente de la gravedad del momento, Amaya asintió con seriedad.
—Tenemos que ocuparnos de esto inmediatamente. No dejaré que nadie engañe a mi nieto.
A la mañana siguiente, Charlee visitó la nueva fábrica en las afueras de la ciudad para una revisión de rutina.
Cerca de allí, una anciana estaba encorvada, saludando con la mano temblorosamente.
Charlee detuvo el coche y respondió al gesto.
—Me encuentro muy mal. ¿Podría llevarme al hospital? —preguntó la anciana, con el rostro pálido y la voz débil.
Conmovida por la súplica de la mujer, Charlee accedió rápidamente. —Por favor, suba.
Sin pensarlo dos veces, ayudó a la anciana a subir al vehículo.
Sin que Charlee lo supiera, la anciana era Amaya, que observaba discretamente a Charlee y reconsideraba su juicio inicial. Quizás esta joven no era tan problemática como la había descrito Eloise.
En el hospital, Charlee se aseguró de que atendieran a la anciana y pagó los gastos médicos, acompañándola hasta que el médico dio un pronóstico positivo.
El desdén de Amaya hacia Charlee se convirtió poco a poco en respeto.
«Muchas gracias. Sin tu ayuda, hoy me habría encontrado en una situación desesperada», dijo Amaya, estrechando la mano de Charlee con calidez.
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Charlee esbozó una sonrisa modesta. «Me alegro de haber podido ayudar, señora».
Con una expresión amable, Amaya preguntó: «¿Estás casada, querida? Es solo por curiosidad».
Tomada por sorpresa por la pregunta, Charlee negó con la cabeza. «No».
«Todavía no», respondió Charlee.
Una chispa juguetona brilló en los ojos de Amaya. «Da la casualidad de que tengo un nieto extraordinario que sería perfecto para ti. ¿Te gustaría conocerlo?».
Charlee esbozó una sonrisa cortés, claramente desinteresada por la sugerencia.
Las citas a ciegas y los emparejamientos nunca habían sido lo suyo.
«Gracias por pensar en mí, pero ahora mismo estoy centrada en mi carrera», respondió con firmeza.
Amaya no insistió y le dio a Charlee una palmadita suave y significativa en la mano.
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