✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1158:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Como si de repente recordara algo, cogió una carpeta y se la entregó.
—Toma, coge esto.
Charlee la abrió, confundida, hasta que sus ojos se posaron en las palabras que había dentro.
Un acuerdo de transferencia de acciones del Grupo Harris.
Levantó la cabeza de golpe.
—¿Qué significa esto?
¿Por qué de repente estaba transfiriendo acciones?
Algo no le cuadraba.
—Tranquila —sonrió Marc, tomando sus dedos fríos entre los suyos—. Vamos a fusionar las empresas, ¿no? Será más fácil para la dirección si las acciones están a tu nombre.
La lógica tenía sentido. Pero algo seguía sin encajar.
Charlee estudió su rostro con atención, buscando cualquier grieta en su expresión.
¿Estaba exagerando?
En ese momento, Kason, envuelto en un suave pijama con estampado de osos, bajó las escaleras con paso pesado.
—Papá. —Su vocecita somnolienta tenía un ligero tono nasal que lo hacía aún más adorable.
La expresión algo triste de Marc se desvaneció al instante, sustituida por una suave calidez.
Se levantó, se acercó y cogió a Kason en brazos sin esfuerzo. —¿Por qué te has despertado? ¿Tienes hambre?
Kason negó con la cabeza y se acurrucó en los brazos de Marc, rodeándole el cuello con los brazos.
Capítulos recientes disponibles en ɴσνєʟα𝓼4ƒ𝒶𝓷.c🍩𝗺 con sorpresas diarias
—Quiero que me abraces —dijo Kason.
Marc acomodó a Kason en sus brazos y volvió a sentarse a la mesa, dándole un tierno beso en la suave mejilla, con la mirada llena de afecto.
Al verlos, Charlee sintió una mezcla de emociones en el pecho.
Sin decir nada, se levantó y se retiró en silencio al estudio.
Su mirada se posó en una caja de madera que había en un rincón.
Contenía las pertenencias de su madre, traídas de la antigua finca de la familia Sullivan.
Dudó antes de levantar la tapa y rebuscar entre los viejos recuerdos que había dentro.
Entonces, sus ojos se posaron en algo inesperado. Cerca del escritorio, en la papelera, había trozos de papel destrozados.
Había palabras impresas en ellos.
Se inclinó para acercarse y entrecerró los ojos para distinguirlas.
«Informe médico… coágulo cerebral… ¿Harris?».
.
.
.