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Capítulo 1045:
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Se volvió hacia Marc, que estaba a su lado, con curiosidad en sus encantadores ojos.
—¿Qué ha sido eso de la voz de Covington?
Marc esbozó una sonrisa burlona mientras se inclinaba hacia ella y bajaba deliberadamente la voz.
—He contratado a un imitador de voces. Bastante convincente, ¿eh?
Su voz profunda y magnética transmitía un tono inconfundible de diversión.
—Charlee, no habrás pensado que Covington ha vuelto de entre los muertos, ¿verdad?
El tono burlón era evidente.
Charlee puso los ojos en blanco, exasperada.
¡Era tan infantil!
Fingiendo enfado, se dio media vuelta, dispuesta a marcharse.
Pero Marc, rápido como siempre, la agarró de la muñeca con un movimiento ágil. Antes de que pudiera reaccionar, la atrajo hacia sí y su cálido aliento rozó la coronilla de ella.
Charlee se debatió instintivamente, pero él la sujetó con más fuerza.
—Está bien, está bien, dejaré de burlarme de ti. Pórtate bien, no te enfades. —Su voz se redujo a un murmullo tranquilizador.
Charlee levantó la mirada y le lanzó una mirada fulminante, aunque la sutil curva de sus labios la delató.
Su expresión se suavizó, haciéndola aún más cautivadora.
Marc no pudo evitarlo: levantó la mano y acarició suavemente la curva de su rostro con los dedos.
—Charlee, tengo que ocuparme de algo en la villa de las afueras. ¿Puedes esperarme en Crescent Haven? Mañana iremos juntos al hospital.
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Charlee ladeó ligeramente la cabeza, con expresión indescifrable.
Intuyendo su vacilación, Marc añadió rápidamente: —Me he dejado allí algo importante. Tengo que ir a buscarlo.
Ella lo estudió durante un largo momento.
Al final, asintió. —De acuerdo.
En Saffron Villa, Westin irrumpió por la puerta presa del pánico, casi tropezando consigo mismo, con el traje empapado en sudor frío.
Se suponía que Covington estaba muerto.
Entonces, ¿por qué demonios seguía oyendo su voz?
¿De verdad había vuelto?
Cuanto más le daba vueltas al asunto, más se le ponían los nervios de punta.
Se dio la vuelta, con los ojos ardientes, y le gritó al guardaespaldas que tenía detrás.
—¡Moviliza todos los recursos de Carter y golpea duro al Grupo Harris! —Su voz era ronca, aguda, al borde de la locura.
Pasara lo que pasara, tenía que acabar con el Grupo Harris.
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