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Capítulo 365:
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Un vapor cálido y sabroso se arremolinaba por la habitación, cargado del intenso aroma de la carne dorándose sobre el hierro caliente.
Jessie le dio un mordisco a su filete y esbozó una sonrisa cómplice. «Parece que el seminario ha ido bien, ¿eh? Estás prácticamente radiante. Eso significa que esta noche hace doble función: un brindis por tu triunfo y una fiesta de inauguración, todo en uno».
«¿Qué te llevó a comprar una casa aquí tan de repente? Apuesto a que te ha costado una fortuna», dijo Phoebe.
«Vale cada céntimo». Volviéndose suavemente hacia Gracie, Jessie suavizó la voz. «Me voy a instalar aquí. Gracie, el dormitorio más grande siempre será tuyo».
Gracie abrió una lata de cola fría y dio un largo y refrescante sorbo. «Dejarme quedarme con el dormitorio principal me parece un poco excesivo, ¿no crees? Quiero decir, de todos modos voy a vivir en nuestra ciudad natal».
El ambiente se tensó de inmediato.
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Phoebe percibió el cambio y se quedó en silencio, con el tenedor suspendido con incertidumbre sobre el plato.
Jessie frunció el ceño. «¿Lo dices en serio?»
Gracie cortó tranquilamente su filete, con cada movimiento deliberado. «Ya te lo he dicho más de una vez. Es que nunca te has molestado en escucharme. Si te mudas aquí, puedo volar para verte cuando me necesites. Pero mi trabajo y toda mi vida están arraigados en mi ciudad natal».
Jessie se puso en pie de un salto, con el tenedor traqueteando en su mano temblorosa. «¡Gracie!».
Gracie levantó la vista con serenidad. —Es tu fiesta de inauguración. Terminemos la cena en paz.
Un destello de dolor cruzó el rostro de Jessie antes de que volviera a dejarse caer en la silla.
Phoebe se encogió sobre su plato, comiendo en silencio como si cualquier ruido pudiera romper el frágil silencio.
Una comida pensada para celebrar se cernió sobre las tres como una espesa niebla.
Cuando retiraron los platos, Gracie siguió a Jessie hasta el dormitorio principal.
En cuanto la puerta se cerró con un clic, Jessie se dio la vuelta, con los hombros tensos. «Dime: ¿de verdad eres tan despistada o solo estás fingiendo? ¿Para quién crees que compré este lugar exactamente? ¿Por qué sigues metiéndote en situaciones de riesgo? Puede que Lia haya desaparecido, pero Delia es la siguiente en la lista. Brayden está metido en líos con mujeres, y es la última persona en la que deberías confiar».
Cuando Jessie compró la villa, cada detalle se había planificado con silenciosa precisión.
Había imaginado a Gracie construyendo un nuevo laboratorio en el extranjero o colándose en un prestigioso equipo de investigación, donde su talento y su excelente reputación le abrirían las puertas con facilidad.
Se suponía que iba a ser la huida definitiva de Gracie: una oportunidad para romper todos los laços complicados que la ataban a su hogar.
Sin embargo, Gracie había decidido quedarse, dando la espalda a la huida que Jessie había organizado con tanto esmero.
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