✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
✨ Descubre más novelas completas aquí
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 495:
🍙🍙 🍙 🍙 🍙
Se me cortó la respiración cuando se cubrió, y esa breve e inevitable interrupción no hizo más que aumentar la tensión desesperada entre nosotros.
«Mía», gruñó contra mi piel húmeda, con los ojos clavados en mí, con una mirada salvaje y posesiva.
Empujó dentro y me desmoroné por él, por completo.
Se acumuló y acumuló hasta que no pude soportarlo más, todo mi cuerpo temblaba mientras caía, y él me siguió justo después con una última y profunda embestida, su propia liberación estremecíéndolo.
Nos quedamos allí apoyados contra la pared empañada, jadeando y agotados.
El aire estaba impregnado de nuestro olor.
Su frente descansaba contra la mía, nuestras respiraciones entrecortadas se mezclaban. Entonces, sus manos comenzaron a moverse de nuevo, lentas y deliberadas, trazando la curva de mi cintura, el contorno de mi cadera.
Las brasas que había dejado ardiendo dentro de mí se encendieron una vez más.
«Otra vez», murmuró, no como una pregunta, sino como una afirmación, y su boca encontró la mía en un beso profundo y lánguido que prometía otra lenta y deliciosa quemadura.
Mi cuerpo, aún vibrando por el último clímax, se arqueó hacia él por voluntad propia, listo para ser tomado de nuevo.
Me desperté con el canto de los pájaros.
Levanté la cabeza con el pelo revuelto y vi árboles frondosos y verdes fuera, la luz del sol entrando a raudales y nubes blancas y esponjosas flotando perezosamente sobre mi cabeza.
Estaba prácticamente tumbada sobre el pecho de Sebastián, usando su brazo como almohada.
Las sábanas se habían deslizado hasta su cintura, dejando al descubierto su torso esculpido. Con cuidado, extendí dos dedos para subir la sábana.
«¿Tienes frío?», preguntó su voz desde arriba.
.
.
.