📚 Tu biblioteca del romance 💕
✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
📖 ¡Nuevas novelas cada semana!
🌟 Únete a Nuestra Comunidad💡 Tip: Toca el menú de tu navegador → "Añadir a pantalla de inicio" ¡y accede como si fuera una app!
Capítulo 365:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Parpadeó, fingiendo no entender. «¿Qué verdad?».
Respiré hondo, tratando de calmar la tormenta que se gestaba en mi interior. «Quiero saber sobre mi madre».
Connolly dudó. «Tu… tu madre murió después de darte a luz», balbuceó, la mentira familiar saliendo torpemente de sus labios.
Exhalé lentamente, sintiendo cómo la frustración se apoderaba de mi pecho. «Papá», dije con voz teñida de amargura, «te he tratado como a mi padre todos estos años, aunque no sea tu hija biológica. ¿Eso no significa nada? ¿No puedes decirme la verdad por respeto al vínculo que una vez tuvimos?».
Por un momento, Connolly pareció aturdido, perdido en sus pensamientos. Sus ojos se volvieron distantes, como si estuviera rebuscando entre recuerdos enterrados bajo capas de culpa. Finalmente, habló, con voz cargada de renuencia. «Makenna, la muerte de tu madre… sí, estaba relacionada conmigo. Pero también estaba ligada a sus propias decisiones».
Sus palabras me golpearon como un mazazo en el corazón. La muerte de mi madre nunca había sido tan sencilla como me habían dicho. Abrí la boca para insistir, pero antes de que pudiera hacerlo, la voz de Connolly volvió a sonar, esta vez más baja, llena de un peso ominoso. «Makenna, no indagues más. Si lo haces, te estarás precipitando directamente hacia tu ruina».
Las palabras de Connolly me provocaron un escalofrío que me recorrió la espalda, de esos que se arrastran lentamente y se quedan ahí, negándose a desaparecer.
¿Por qué no podía seguir indagando en esto? No podía entenderlo y una necesidad urgente me carcomía, desesperada por encontrar respuestas. «¿Qué pasó realmente?», insistí, con la esperanza de que finalmente se le escapara algo.
Pero Connolly cerró los ojos y negó con la cabeza, como para aislarse del mundo. Por muchas preguntas que le hiciera, se mantuvo hermético.
Descúbrelo ahora en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒαɴ.c♡𝗺 para más emoción
«Makenna, no sé las respuestas que buscas». Su voz se volvió más suave, apagándose como una vela que se apaga con el viento frío. «Todo lo que hice entonces fue para protegerme».
La ansiedad me atenazaba, mis pensamientos se aceleraban como pájaros atrapados buscando una salida. La verdad estaba ahí, tan cerca que casi podía tocarla, pero siempre se me escapaba.
Entonces llegó el momento del exilio. Los soldados intervinieron, interrumpiendo mis preguntas y llevándose a Connolly, Irene y Jessica sin darles oportunidad de protestar.
Jessica e Irene fueron empujadas dentro de la furgoneta, y sus maldiciones venenosas se desvanecieron en el fondo, un zumbido borroso de odio que apenas registré en mis oídos.
Las últimas palabras de Connolly resonaban sin descanso en mi mente, negándome la paz.
Alice, siempre con su presencia amable, me tocó ligeramente el brazo, con voz suave y preocupada. «Makenna, ¿estás bien?».
Dijiste:
hola chatgpt, quiero que corrijas un
Me mordí el labio, forzando una frágil sonrisa, pero por dentro, el miedo y la impotencia se agitaban como una tormenta creciente.
Justo cuando sentía que la desesperación se acercaba, lista para consumirme, una mano firme se posó en mi hombro por detrás.
Me giré y vi a Bryan, con su rostro apuesto y desafiante, y un toque de picardía bailando en sus ojos.
Punto de vista de Makenna:
«Alteza…», lo saludé, todavía aturdida y perdida en mis pensamientos. Bryan notó inmediatamente mi expresión ausente y entrecerró sus agudos ojos con preocupación mientras fruncía el ceño.
«¿Qué pasa? ¿Por qué tienes tan mal aspecto? ¿Te encuentras mal?». Su voz tenía un tono de urgencia y pude sentir su preocupación atravesando mi confusión.
.
.
.