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Capítulo 335:
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Con Ashton a su lado, Rosalie se sentía completamente segura y ajena al caos anterior.
La familia de la niña, agradecida por la intervención de la pareja, los invitó a cenar como muestra de gratitud.
La niña pronto recuperó el ánimo y el ambiente del restaurante se volvió alegre y relajado.
Después de una agradable comida, Ashton y Rosalie se despidieron de la niña y su familia.
Al salir del restaurante, Rosalie aprovechó el momento antes de que Ashton pudiera preguntarle por sus planes.
«Ashton, ¿tienes planes para más tarde? Se acerca mi cumpleaños y me gustaría comprar un vestido nuevo. ¿Me acompañas? No suelo preocuparme mucho por mi ropa, pero quiero estar especial para la fiesta, sobre todo ahora que nuestro proyecto está llamando la atención en Inewood. Espero causar una buena impresión».
Rosalie se sintió un poco falsa al decir esto. Dada su procedencia, vestir mal no era una opción.
En cualquier caso, su elegancia natural hacía que incluso los conjuntos más poco convencionales le quedaran bien. En realidad, lo que quería era pasar más tiempo con Ashton.
Ashton, ajeno a los asuntos del corazón, se tomó sus palabras al pie de la letra y respondió con una sonrisa pícara: «No todos los días una belleza me invita a salir. Haré tiempo».
Rosalie, un poco ingenua en cuestiones de amor, pensó erróneamente que Ashton había captado su sutil insinuación y se sonrojó en señal de aceptación.
Guiados por Rosalie, pronto llegaron a una bulliciosa zona comercial que ella conocía bien.
Rápidamente llevó a Ashton a una elegante tienda de ropa de lujo. Por casualidad, ambos se sintieron atraídos por un vestido de un llamativo tono azul.
Al coger el vestido, Ashton comentó: «Parece hecho para ti».
Rosalie se sorprendió gratamente de que Ashton compartiera su opinión.
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Su alegría era evidente mientras se miraba en el espejo con el vestido en las manos.
«Yo también creo que este vestido es precioso. Ashton, ¿de verdad lo crees? ¿Es realmente la elección adecuada para mí? ¿Me lo pruebo?», preguntó con voz emocionada.
Tal entusiasmo era poco habitual en Rosalie, lo que hizo que el corazón de Ashton se acelerara con afecto.
Ashton se detuvo un momento y luego le aseguró con confianza: «Te queda perfecto. Te garantizo que serás el centro de atención en la fiesta».
Animada por su cumplido, Rosalie sonrió y se llevó el vestido al probador.
Mientras Rosalie se cambiaba, Ashton dejó de prestar atención a la tienda.
Fue entonces cuando vio a un hombre que se comportaba de forma sospechosa cerca del almacén, cerca de los probadores.
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