✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1242:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
¿Cómo podría Liliana cambiar el rumbo en una situación tan desoladora? Entonces, Liliana inhaló lentamente y levantó las manos. Sus diez elegantes dedos flotaron en el aire antes de golpear las teclas con determinación.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
Tres notas penetrantes atravesaron la melodía de Olynn, como flechas silbando a través de un cielo devastado por la guerra.
Olynn frunció el ceño y sus dedos ajustaron rápidamente la melodía. En un instante, el rumbo de la batalla pareció cambiar, mientras filas de portadores de escudos se levantaban para desviar las flechas que llovían sobre ellos.
Pero Liliana no había terminado. Su mirada se agudizó y una tormenta de ágiles notas fluyó de sus dedos, cambiando y entrelazándose como tácticas impredecibles.
El público observaba en silencio, hipnotizado.
En sus mentes, surgió un campo de batalla: oleadas de soldados que atacaban desde todas las direcciones. La infantería avanzaba, la caballería rugía por el campo y la artillería lejana bramaba, decidida a destrozar la defensa de Olynn, que se desmoronaba.
«¡Increíble! ¡Esto es irreal!»
El público quedó impresionado por la actuación de Liliana. Esperaban que Olynn la eclipsara con su grandeza, pero ante la majestuosa melodía de Olynn, ella lanzó audazmente un contraataque sorpresa, pillando a Olynn completamente desprevenida.
Los dedos de Olynn corrían por las teclas, dominándolas, decididos a no dar ni un solo respiro a Liliana.
Su melodía furiosa y caótica se disparó, con las teclas como un torbellino. Pero incluso a ese ritmo, Liliana la igualó nota a nota, deslizando sus notas a la perfección entre las de Olynn.
Úʟᴛιмαѕ ɴσvєɗαɗєѕ en ɴσνєʟα𝓈𝟜ƒαɴ
El campo de batalla musical se convirtió en un caos absoluto.
El público casi podía sentir el estruendo de los ejércitos enfrentándose, el suelo temblando bajo el peso de la destrucción.
«¿Qué demonios está pasando?», frunció el ceño Wells, sintiéndose incómodo. Hacía solo unos momentos, se sentía satisfecho, convencido de que Olynn ganaría sin duda.
Nada en ese momento se parecía al escenario que Wells había imaginado. Si esto continuaba, Liliana podría muy bien arrebatarle la victoria a Olynn.
—Leonidas, ¿no dijiste que Olynn ganaría con seguridad? —preguntó Wells.
Leonidas tomó otro sorbo de su bebida, sin perder la compostura. —Tranquilo. Esto es solo el acto inicial. El verdadero espectáculo aún está por venir.
Wells arqueó una ceja, pero su inquietud se desvaneció al percibir la inquebrantable confianza de Leonidas. —Estamos juntos en esto. Si yo caigo, tú compartirás las consecuencias.
Leonidas sonrió con aire burlón, aunque sus pensamientos estaban en otra parte. Se preguntaba qué estaría esperando Janice. ¿Por qué no había aparecido todavía? Creía que ella no iba a caer tan fácilmente.
El piano resonó con el sonido agudo de las notas.
Las notas frenéticas se entremezclaron, tejiendo una melodía inquietante. Un escalofrío recorrió la espalda de todos los presentes en la sala, cuyos cuerpos temblaban de inquietud. ¿Seguía siendo esto un duelo de piano?
Se había convertido en algo mucho más oscuro, más parecido a una guerra que a una simple actuación.
Poco a poco, Liliana había tomado el control del ritmo, guiando a Olynn hacia su propia melodía.
.
.
.