✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 222:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Tan pronto como Adrien la escuchó hablar del anillo, su tono cambió a uno más áspero.
«¿No te parece suficiente que tu madre esté muerta? Estarás satisfecha solo cuando yo también lo esté, ¿Cierto? ¿Tienes idea de lo que está atravesando el Grupo Kane estos días? ¿Por qué tienes que seguir molestándome? ¿No te importa en absoluto la familia? ¿Dónde está tu conciencia?».
Celia sabía que esa era la verdadera cara de Adrien, así que no se sorprendió ante su repentino cambio de actitud. Aun así, la hacía enojar el hecho de que mencionara a su madre.
«¿Cómo te atreves a decir eso? No olvides que todavía tengo el acuerdo que firmé contigo cuando me obligaste a casarme con un Shaw en lugar de tu preciosa hijita. Ahí dice claramente que me devolverías el anillo cinco días después de la boda, pero decidiste vendérselo a una tienda de antigüedades. He sido amable al no demandarte, ¿Y aun así pretendes chantajearme hablándome de la familia? ¿Necesitas que te ayude a recordar cómo me trataste después de la muerte de mi mamá? ¡Y no te atrevas a volver a hablar de ella! ¡No quiero escucharte mencionarla! ¡No lo mereces!».
Al darse cuenta de la gravedad del asunto, Adrien continuó diciéndole lo miserable que se sentía.
“Cece, no te pongas así. La frustración me llevó a cometer algunos errores, ¿De acuerdo? Estos últimos días no han sido fácil para mí. Mira, la empresa se encuentra en una situación bastante crítica. Lo que quiero decir es que realmente no tengo dinero para recuperar el anillo. Por favor, dame un poco más de tiempo, ¿Sí? Te prometo que…».
«Suficiente, Adrien. ¿Cuándo carajo piensas dejar de mentirme?», lo interrumpió Celia.
«Aunque el Grupo Kane no es tan grande, sé que ha producido mucho dinero en los últimos años. No trabajo allí, pero conozco los ingresos anuales de la compañía. Aparte de eso, también sé que todo ha vuelto a funcionar con normalidad. Deberías tener dinero en poco tiempo. Siendo ese el caso, podrías recomprar el anillo pronto, ¿No? ¿Cuándo puedes hacerlo?».
«Cece, has estado lejos de casa durante muchísimo tiempo, de modo que es natural que no sepas demasiado sobre la empresa. Las cosas iban bien cuando tu madre estaba con nosotros, pero ya que he estado dirigiendo todo solo durante estos años, sé muy bien que los ingresos de la compañía son mucho más bajos que antes. El punto es que no es que no quiera recuperar el anillo para entregártelo, es que no puedo».
Luego, Adrien bajó la voz para suplicar con un tono persuasivo: «Cece, no puedo decirte cuándo exactamente podré hacerlo. De todos modos, ten la seguridad de que apenas tenga el dinero, será lo primero que haga, ¿De acuerdo?».
«¿Quieres que siga esperando hasta que a ti te dé la gana? ¡Qué ridículo! ¿Cuándo se supone que va a pasar eso? Debes saber que mi paciencia tiene un límite. Te doy un mes. De lo contrario, nos veremos en la corte, eso es todo».
Al ver que ella había hecho una concesión, Adrien quiso forzarla un poco más.
“Un mes es muy poco, ¿No te parece? Cece, ¿De verdad tienes que ser tan agresiva conmigo?».
En ese momento, Celia, que había estado reprimiendo su ira desde el principio, soltó una sonora carcajada de ira al escuchar eso.
“Acepté posponerlo por un mes considerando que me criaste por más de diez años. De no ser por eso ya te habría demandado».
«Pero…».
Adrien estaba a punto de seguir discutiendo cuando Celia lo interrumpió secamente.
«¡Un mes! ¡Será mejor que devuelvas el anillo a tiempo!».
Dicho eso, la chica colgó la llamada. Cuanto más trataba con su supuesto padre, más irritada se sentía. En función de calmarse, se quedó en el balcón un rato más antes de regresar a la habitación, en donde se encontró con el abrazo de Tyson al abrir la puerta.
A pesar de que se había quedado afuera por un buen rato, el hombre no le preguntó nada. En cambio, solo le dijo: «Cece, hemos estado casados por un tiempo, pero puedo ver que todavía hay muchas cosas que prefieres soportar sola en vez de compartir la carga conmigo. Querida, no importa cuál sea el problema, ten en cuenta que siempre estaré contigo y seré tu mayor apoyo».
.
.
.