📚 Tu biblioteca del romance 💕
✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
📖 ¡Nuevas novelas cada semana!
🌟 Únete a Nuestra Comunidad💡 Tip: Toca el menú de tu navegador → "Añadir a pantalla de inicio" ¡y accede como si fuera una app!
Capítulo 1645:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Si hubiera vidas en juego, eso lo cambiaría todo.
«No, nada de eso», le aseguró Wesley. «Solo era por el dinero».
Al percibir la disposición de Shepard a ayudarle, Wesley sintió un atisbo de esperanza, convencido de que había acudido al lugar adecuado.
Exasperado por la conversación, Shepard solo quería despachar rápidamente a Wesley y Jalen. Sacó su teléfono y marcó un número, y la llamada se conectó casi al instante.
«¡Sr. Atkinson!», saludó Shepard.
Una voz cálida y cordial, la del alcalde, fluyó a través de la línea. —Shepard, ¿qué le ha llevado a llamarme hoy?
Shepard soltó una suave risa. —¿No puedo llamarle solo para charlar? ¿Es un buen momento?
El leve murmullo de voces y actividad de fondo indicaba que el alcalde se encontraba en un entorno bullicioso. Entendiendo lo que Shepard quería decir, el alcalde hizo una señal a los que estaban en su oficina para que se marcharan.
«Shepard, adelante, di lo que tengas en mente», dijo.
Shepard fue directo al grano. «¿Está al tanto de la situación de Wesley?».
El alcalde no dudó. «Sí, estoy al tanto. Se trata de malversación de fondos, mezclada con soborno. La investigación aún está en curso, pero los resultados deberían llegar la semana que viene. Se rumorea que le esperan unos veinte años de prisión».
Como padre de Darwin, el alcalde conocía a Shepard y Giselle desde hacía años, y su amistad era un vínculo duradero.
Wesley palideció al darse cuenta de que le esperaban veinte años entre rejas.
Se dejó caer pesadamente en el sofá, con los brazos y las piernas flácidos por la conmoción. Durante un momento, se quedó allí sentado. Luego, se levantó, agarrándose al borde de la mesa para apoyarse, con los ojos frenéticos. «Shepard, realmente necesito que me ayudes», dijo con voz temblorosa. «Sé que cometí errores.
Sé que me pasé de la raya, pero no puedo soportar una condena tan larga. Si acabo en la cárcel, toda mi familia pagará el precio. El futuro de mi hijo se verá arruinado. La política quedará fuera de su alcance para siempre».
Disponible ya en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒαɴ.c♡𝗺 para ti
Sin decir palabra, Shepard lo miró fijamente, con una complicada mezcla de emociones reflejadas en su rostro. «Estoy tratando de ayudarte. Ten paciencia».
Habló en voz baja, pero el alcalde al otro lado de la línea aún así escuchó sus palabras.
«Shepard, ¿qué relación tienes con Wesley?», preguntó el alcalde, con evidente curiosidad.
Shepard le indicó a Wesley que se calmara. «Es el hermano de mi esposa y está desesperado por no ir a la cárcel», explicó, eligiendo cuidadosamente sus palabras.
El alcalde entendió la situación de inmediato. «Shepard, es la primera vez que te veo defender a alguien del mundo de la política. Parece que necesitas algunos consejos. La cárcel es casi segura en este caso: la malversación y el soborno no se borran así como así. Aun así, hay una pequeña posibilidad de que podamos reducirle algunos años de condena».
Las esperanzas de Wesley se desplomaron al oír eso, y el peso de sus decisiones se hizo evidente. Ahora, no solo su vida estaría arruinada, sino que el futuro de su hijo también quedaría destruido. El arrepentimiento parecía estar grabado en cada rasgo de su rostro.
Shepard preguntó: «¿Cómo podríamos hacerlo?».
Un tono más serio se deslizó en la voz del alcalde. «El problema principal es el uso indebido de fondos públicos. Se han devuelto treinta millones, pero aún faltan ciento noventa millones. Si cubres el resto, existe la posibilidad de reducir su condena entre ocho y diez años».
.
.
.