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Capítulo 1248:
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Florrie y Calvert, ambos cerca de la cincuentena, parecían llevarse bien. Sin embargo, sus ocasionales intercambios de miradas sugerían que había algo más entre ellos, lo que hizo creer a Kallie que su relación no era tan sencilla como parecía.
Siguiendo las órdenes de Gracelyn, Florrie le dio a Calvert una palmada en el hombro y salió de la habitación.
Ahora, en la oscuridad total, sólo quedaban Kallie y Calvert.
Un plan comenzó a tomar forma en la mente de Kallie. Percibió una oportunidad. Cuando Calvert se acercó con sus instrumentos médicos, Kallie empezó a hacer ruidos ahogados. Aunque era incapaz de articular palabras, aún podía emitir sonidos.
Al principio, Calvert ignoró los sonidos, pero a medida que se hacían más fuertes y frenéticos, se detuvo. Después de todo, Gracelyn había dejado claro que no debía matar a Kallie. Si su agitación provocaba complicaciones, sabía que no podría asumir la responsabilidad.
Calvert miró a Kallie con una pizca de curiosidad.
«¿Hay algo que quieras decir?», preguntó.
Kallie respondió con varios sonidos apagados y parpadeó, reconociendo su pregunta.
Calvert pareció ligeramente preocupado al decir: «Es difícil comunicarse con usted, ya que no puede hablar».
Kallie frunció el ceño, pero sabía que tenía que aprovechar aquella rara oportunidad. Tras meditarlo brevemente, Calvert propuso: «Escribiré a máquina lo que quieras decir. Parpadea si estoy en lo cierto».
A pesar de que era un poco engorroso, no tenían otra opción mejor.
Calvert tardó treinta minutos en descifrar el mensaje básico que Kallie intentaba transmitir.
«Entonces, ¿estás diciendo que si te ayudo a escapar, me pagarás generosamente, quizás incluso el doble o más?». Dijo Calvert.
Kallie respondió con rápidos parpadeos.
Calvert reflexionó con mirada seria, pero no se negó. En cambio, dijo: «Primero, tienes que decirme cuánto estás dispuesto a ofrecer».
Calvert propuso intencionadamente un precio elevado.
«¿Aceptarías cincuenta millones de dólares?»
Kallie hizo una breve pausa, pero siguió parpadeando. Aunque cincuenta millones de dólares era una cantidad considerable, a ella no le faltaba dinero. Para ella, preservar su vida era mucho más importante que el dinero. ¿Qué valor tenía su fortuna si no tenía vida y libertad?
Kallie confiaba en que Calvert encontraría atractiva la oferta. Después de todo, la estatura de la familia White había disminuido considerablemente. Cincuenta millones de dólares podían suponer la mitad del patrimonio de la familia White. Un breve destello de vacilación y tentación brilló en los ojos de Calvert antes de desvanecerse rápidamente.
Calvert se decidió rápidamente, dedicándole a Kallie una sonrisa siniestra.
«Señorita Nixon, debo admitir que su oferta es tentadora, pero no puedo aceptarla porque no puede darme lo que quiero».
Los ojos de Kallie se abrieron de golpe. ¿Cincuenta millones no eran suficientes? Aquel hombre era realmente codicioso. No obstante, si el dinero no era suficiente, podían negociar.
Kallie volvió a emitir sonidos apagados desesperados.
Al verla así, Calvert estalló en carcajadas.
«Muy bien, para ser franco, no busco dinero», declaró.
Al decir esto, su mirada se volvió intensa.
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