✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 91:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Maisie sintió una creciente sensación de urgencia. Sabía que si no actuaba pronto, Jenessa podría ganarse a Ryan. La determinación brilló en los ojos de Maisie.
Sabía que tenía que encontrar una manera de sacar a Jenessa de la ecuación, ¡y tenía que ser pronto!
Agotada, Jenessa no perdió tiempo y se dirigió a su habitación, dejándose caer en la cama. Se quedó mirando al techo, con la mente en otra parte, antes de obligarse a levantarse y dirigirse al baño para refrescarse.
Sin embargo, al ver a la mujer en el espejo, se detuvo en seco, con incredulidad escrita en su rostro. El pelo despeinado, el maquillaje, antes impecable, ahora corrido, y un rastro de besos en el cuello y los hombros.
Ryan, cegado por el deseo, había dejado claras pruebas de su pequeño episodio apasionado en el coche. Si ella no lo hubiera detenido a tiempo, habrían cruzado la línea de no retorno…
Ahora se explicaba por qué Maisie había estado tan furiosa antes.
Jenessa miró a la mujer que apenas reconocía en el espejo, sintiéndose un poco confusa. No podía entender por qué, incluso con Maisie de nuevo a su lado, Ryan todavía la deseaba, al menos, deseaba su cuerpo. Lo que le preocupaba más era lo difícil que le resultaba resistirse a él en el calor del momento.
La lujuria de Ryan no era excusa para que ella perdiera el autocontrol.
Estuvo a punto de confesarle su embarazo y ahora estaba muy agradecida de no haberlo hecho.
«Jenessa, ¡deja de tener tantas ilusiones!», le advirtió a su reflejo en el espejo.
«Es solo cuestión de tiempo que Ryan se case con Maisie. No le importas una mierda, ¡así que deja de tener esas fantasías ridículas!».
Además, dada la personalidad de Maisie, Jenessa sabía que si Maisie se enteraba de su embarazo, se aseguraría de que el bebé nunca llegara a este mundo. Por el bien de la seguridad de su bebé, Jenessa tenía que mantener esto en secreto, pasara lo que pasara.
A la mañana siguiente, poco después de despertarse, sonó el teléfono de Jenessa. Era Brinley.
En cuanto contestó, la voz ansiosa de Brinley sonó al otro lado de la línea.
«¡Jenessa, malas noticias! ¡Conéctate ahora mismo!».
Al escuchar el pánico en la voz de Brinley, Jenessa se secó inmediatamente los ojos y se sentó erguida en la cama. Hizo lo que le dijeron y se conectó, y notó un tema de máxima tendencia: #MaisiePowell&Party.
Al hacer clic en el hashtag, el enlace conducía a un clip filtrado de la fiesta de la noche anterior. En el vídeo, Jenessa había pasado junto a Maisie y, una fracción de segundo después, Maisie cayó de repente al suelo. Cualquiera que no conociera la verdad asumiría automáticamente que Jenessa había hecho tropezar a Maisie deliberadamente.
Pero en realidad, Jenessa había evitado que Maisie tropezara, y Maisie había perdido el equilibrio por sí misma. El vídeo estaba claramente editado para hacer que Jenessa pareciera la mala.
Como era de esperar, los comentarios estaban llenos de insultos y palabrotas dirigidos a Jenessa, en su mayoría de los fans de Maisie.
«¡¿Quién coño es esa zorra?! ¡Menuda gilipollas! ¡Que le den! ¡Cómo se atreve a hacerle daño a nuestra Maisie!».
«¡Qué puta desfachatez! Si estaba dispuesta a hacerle eso a Maisie en público, ¡quién sabe qué clase de gilipolleces hace a puerta cerrada!».
«¡Chicos! Corre el rumor de que esa mujer es la secretaria de Ryan Haynes en WorldLink Group».
«¡¿Eh?! ¡Y yo pensando que era alguien importante! ¡Resulta que es una puta secretaria!».
.
.
.