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Capítulo 763:
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Hale volvió a levantar la mano y abofeteó la otra mejilla de Lindsay, con una expresión de satisfacción en el rostro.
«Bien. Ahora es simétrico».
Lindsay estaba completamente estupefacta por sus palabras. ¿Era ahora simplemente una marioneta para que este hombre la golpeara cuando quisiera? Lo miró con la mirada perdida, abriendo los labios como si quisiera hablar, pero el miedo ahogó sus palabras.
Al final, todo lo que pudo decir fue: «Mientras tú seas feliz…». Temía que provocarlo la condenara a perecer en prisión.
Después de darle una lección a Lindsay, Hale controló sus emociones y se concentró en ella con expresión severa.
—¿Sigues buscando venganza?
Lindsay temblaba incontrolablemente como si sus palabras hubieran tocado una fibra sensible. ¿Por qué le preguntaría eso? ¿Sabría que tenía la intención de matarlo una vez fuera de la cárcel? ¡No, eso no podía ser! Rápidamente se sacudió el horrible pensamiento.
Si él no conocía sus planes reales, entonces el único objetivo posible para su venganza debía ser Harlee. Lindsay declaró rápidamente: «Sí, Harlee me ha hecho un gran daño. ¡Debo hacerla sufrir!».
«¿De verdad?», Hale la miró fijamente con expresión fría.
«No creo que tu odio sea lo suficientemente fuerte».
El corazón de Lindsay se aceleró, su cuerpo temblaba incontrolablemente mientras hablaba, su voz era fría pero firme.
«Harlee me metió en la cárcel y me robó el afecto de mis padres y de Rhys. Sueño con verla sufrir inmensamente».
Hale observó a Lindsay, notando su determinación, pero permaneció en silencio. Las palabras por sí solas eran insuficientes. Para inculcar un odio profundo hacia Harlee y utilizar plenamente a Lindsay, solo había una manera…
«Por ahora te creo», dijo Hale con tono frío.
—Llevas encerrada tanto tiempo. Debes echar de menos la libertad del mundo exterior. He dispuesto que disfrutes de tres horas de libertad. Úsalas con prudencia.
Dicho esto, Hale le dio una fuerte palmada en el hombro.
—Ni se te ocurra pensar en huir. Si me causas problemas, me aseguraré de que tu final sea más horrible que ser desollada viva.
¿Entendido?
Una oleada de miedo recorrió el corazón de Lindsay. Era muy consciente de que Hale cumpliría sus amenazas.
Intentando calmar su miedo, asintió sumisa y dijo: «Entendido. Gracias por concederme este breve sabor de libertad».
No huiría. Se convertiría en la herramienta más dócil que Hale tuviera, esperando el momento oportuno para darle la vuelta a la tortilla. Había sido la adorada hija de la familia Morgan, acostumbrada a proferir amenazas, no a recibirlas.
Hale la observó, con una leve sonrisa en los labios.
—Bien.
Sigue.
Un destello de confusión pasó por los ojos de Lindsay. No podía imaginar por qué Hale insistía en dejarla salir. Abrió la boca como para decir que no quería irse, pero entonces recordó su amenaza anterior. Se estremeció, sus manos tocaron inconscientemente su rostro.
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