✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 564:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Grace observaba en silencio, con la sospecha creciendo a cada momento. La forma en que se desarrollaban los acontecimientos le parecía demasiado precisa, demasiado conveniente.
Empezaba a parecer una trampa.
Una de las criadas se apresuró a ir a la sala de regalos y pronto regresó con la bolsita que Vivien le había dado a Mónica. Se la entregó al médico.
Él la abrió sin decir palabra y comenzó a inspeccionar el contenido uno por uno.
Al principio, parecía sereno. Pero, a medida que revisaba las hierbas, su expresión cambió bruscamente. «Esto no está bien. ¡Algunos de estos componentes son peligrosos!».
Al instante se oyeron exclamaciones y murmullos, y la tensión en la sala volvió a dispararse.
Ú𝗇𝖾𝗍𝖾 𝖺𝗅 𝗀𝗋𝗎𝗉𝗈 𝖽𝖾 𝖳𝖾𝗅𝖾𝗀𝗋𝖺𝗆 𝖽𝖾 𝗇𝗈𝗏𝖾𝗅𝖺𝗌𝟦𝖿𝖺𝗇.𝖼𝗈𝗆
Una oleada de alivio invadió al médico mientras pasaba de mano en mano las hierbas sospechosas, con sus manos enguantadas protegiéndole del riesgo. «Normalmente, estas plantas son apreciadas por sus cualidades calmantes y relajantes», explicó.
Un giro inesperado cambió su tono. «Por desgracia, alguien ha mezclado una variedad rara y venenosa.
No solo el contacto con la piel es un problema, sino que inhalar una cantidad excesiva puede dejar a una persona inconsciente, tal y como le ocurrió a la señora Robertson». La salud de Mónica siempre había sido delicada; su sistema inmunológico nunca había sido fuerte. Para empeorar las cosas, había inhalado sin saberlo varias bocanadas profundas de los vapores tóxicos.
No era de extrañar que se desmayara tan de repente: la causa estaba clara.
La alarma se extendió entre el grupo. Todos retrocedieron instintivamente, temiendo cada uno convertirse en la próxima víctima del veneno.
A Vivien se le escapó un grito de protesta. «¡Eso es ridículo! ¿Por qué iba a sabotear mi propio regalo? ¡No soy tan imprudente!». Su voz temblaba de indignación y sus ojos brillaban de dolor.
Desesperada, se volvió hacia Colton, suplicando comprensión. «Colton, nos conocemos desde la infancia. Si alguien debe confiar en mí, ese eres tú». Su mirada herida resultaba tan convincente que incluso Grace se sintió conmovida, aunque solo fuera por un momento.
Colton le lanzó una mirada rápida y desdeñosa. «Eso no es así en absoluto. No crecí contigo, Vivien. No exageres».
Sus palabras fueron contundentes. Unas cuantas reuniones familiares de la infancia no los convertían en íntimos. Evidentemente, ella había malinterpretado la naturaleza de su relación.
Inclinándose hacia ella, Colton bajó la voz para que solo Grace lo oyera. «No dejes que te engañe. Apenas nos conocemos. Nada de lo que dice sobre nosotros es cierto».
Una mirada de desconcierto se dibujó en el rostro de Grace. «Pero ¿por qué me concierne esto a mí? ¿Qué más da?».
La respuesta de Colton vino acompañada de una sonrisa pícara. «Ya lo descubrirás muy pronto».
Al ver a Colton y Grace intercambiar una mirada cómplice, la angustia de Vivien llegó a su punto álgido. La humillación ardió en su interior mientras luchaba por no gritar sus celos para que todos la oyeran.
Para Vivien, Colton le pertenecía a ella, y a nadie más. La frustración casi la llevó al límite.
Gabby, por su parte, aprovechó la oportunidad. «Vivien no tiene nada que ver con esto. La conozco mejor que nadie. Ella no es la culpable». Su tono sonaba solidario, pero su verdadero motivo no tardó en salir a la luz.
Entrecerrando los ojos, se giró y señaló a Claire, que había estado observando en silencio desde un lado. Su voz resonó, aguda y acusadora. «Claire, eres mi prima, ¡pero ya no puedo seguir callada!».
La confusión se apoderó del rostro de Claire.
.
.
.