✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 285:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Esperaba que asistiera a la fiesta e incluso estuve a punto de pedirle a mi jefe que la hiciera obligatoria para todos los empleados que se habían quedado, pero me contuve. No quería forzar las cosas. Decidí esperar a ver si venía. Si venía, bien; entonces hablaría con ella en la fiesta. Si no venía, sería en el trabajo.
Pero sí que vino. La vi en cuanto entró en la sala, iluminando el lugar con su impresionante presencia. Mientras la observaba de pie en la entrada, contemplando el gran cambio que había sufrido la sala que antes era la zona de recepción, luché contra el impulso de correr hacia ella y abrazarla.
No estaba seguro de cuál sería su reacción si intentaba hablar con ella delante de todo el mundo. Por lo que sabía, la Avie que yo conocía no dudaría en tirarme su copa a la cara, por mucho que yo fuera su jefe. Así que envié a uno de los camareros a buscarla.
Pero ella no había dudado en dejar muy claro que no quería saber nada de mí. Cuando le pedí que habláramos de lo que pasó aquel día, dejó muy claro que no le interesaba hablar del tema.
Me dolió cuando dijo: «Es cosa del pasado. Deberíamos dejarlo ahí». Lo dijo como si lo que habíamos tenido no fuera más que una aventura pasajera.
𝖭𝗈𝘷𝗲𝘭as 𝖼𝗁𝘪n𝖺𝗌 𝘁𝗿𝗮d𝗎сі𝘥a𝘴 е𝗻 𝘯𝘰v𝖾𝗅аѕ𝟦𝖿𝖺𝗇.𝘤o𝗆
De repente, me transporté de vuelta a aquel día, hace seis años. Suspiré. Había sido un enorme malentendido que no tenía ni idea de cómo rectificar, y para cuando me recompuse y tomé medidas, ya era demasiado tarde.
Aún recordaba aquel día como si fuera ayer. Había perdido mi móvil por descuido —algo que todavía hoy me sorprende, ya que siempre he sido muy cuidadoso con mis pertenencias—.
Sabía que Avie estaba de viaje, y recordaba que, cuando nos despedimos en el aeropuerto antes de que se marchara, me dijo que volvería ese mismo día. Así que, en cuanto llegué a casa, cogí mi tarjeta de crédito y salí corriendo a comprar otro móvil. Me sabía su número de memoria, así que el plan era llamarla en cuanto configurara el nuevo móvil y, a partir de ahí, ir a recogerla.
Pero cuando marqué su número, no contestó. Ya supuse que era porque se trataba de un número desconocido, pero seguí intentándolo de todos modos. Pensé que si veía lo insistente que era la persona que llamaba, contestaría para decirle que la dejara en paz.
.
.
.