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Capítulo 1831:
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Las revelaciones de hoy la abrumaron como olas implacables, haciéndole difícil procesarlas.
Después de comer, Lucas llevó a Belinda de vuelta al hospital.
Cuando el vehículo se detuvo suavemente, él se volvió hacia ella con mirada tierna y le dijo: «No le des demasiadas vueltas. Siempre estaré ahí para ti, pase lo que pase».
Belinda apretó los labios y respondió con tranquila determinación: «De acuerdo».
«Ve ahora al trabajo y te recogeré cuando termine tu turno». Lucas se inclinó hacia ella y le dio un suave beso en la frente.
Belinda le dedicó una sonrisa amable, prefirió el silencio a las palabras y salió del coche.
Sin embargo, durante las horas que le quedaban de jornada laboral, se dio cuenta de que sus pensamientos volvían una y otra vez a ese asunto.
Luchó contra las inquietantes dudas sobre si realmente había algo extraño en su ascendencia. ¿Era realmente la hija de Holley y Baker?
La respuesta dependía por completo de si la gente de Lucas podía localizar a los médicos y enfermeras que habían asistido durante el parto de Holley hacía tantos años.
Dos días pasaron en un abrir y cerrar de ojos.
Al amanecer, Tamara reunió a todos los miembros de la familia Wright y se dirigió a la casa de Baker.
En casa de Baker.
Carola sintió que su frente se arrugaba en profundos surcos mientras miraba al grupo de personas que tenía delante.
Sus emociones se enredaron en un nudo al volver a ver a Tamara y Nalani después de tantos años.
En contra de su voluntad, su mente la llevó de vuelta a aquel doloroso momento de hacía años, cuando Tamara la había mirado con ojos llenos de disgusto y desprecio, tratándola como si fuera algo vil y sin valor, cada mirada atravesándole el alma.
El recuerdo se había grabado profundamente en su mente.
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Armándose de valor, Carola miró a la familia Wright con una expresión tallada en piedra, y su voz cortó el aire de la mañana.
«¿Qué os trae por aquí?».
La mirada de Tamara se posó en Carola.
Sus rasgos se oscurecieron de inmediato, dejando claro a todos los presentes su intenso rechazo hacia Carola.
Su voz rompió la tensión cuando anunció: «Esta mañana nos han dado los resultados de la prueba de paternidad de Kylee y mi hijo. Hemos venido a entregárselos».
Cuando Carola oyó eso, frunció el ceño una vez más, aunque pronto se le iluminó el rostro al comprenderlo todo.
Dada la naturaleza cautelosa de Tamara, era bastante normal que decidiera hacer otra prueba de paternidad.
Tamara metió la mano en su bolso, sacó el informe de la prueba de paternidad y lo colocó sobre la pulida superficie de la mesa de centro.
«Puedes echarle un vistazo».
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