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Capítulo 1539:
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Los labios de Georgie se crisparon y su rostro se contrajo con frustración. Maldijo en su interior a Lucas por ser un mocoso egoísta que prefería a su novia antes que a su propia hermana.
«Lo entiendo», murmuró entre dientes, sin molestarse en ocultar su disgusto.
Harold le lanzó una última mirada significativa antes de darse la vuelta.
En cuanto a Belinda, no le dio importancia al encuentro con Georgie. Ni siquiera se molestó en mencionárselo a Lucas más tarde.
En su mente, era un asunto trivial, nada por lo que valiera la pena arruinarle el humor.
Además, Belinda era muy consciente del estrecho vínculo que existía entre Lucas y Georgie.
Por eso, cuando almorzó con él al mediodía, no dijo ni una palabra sobre el incidente.
Sin embargo, a mitad de la comida, Lucas recibió una llamada inesperada de Harold.
—¿Qué pasa? —le preguntó Lucas a Harold por teléfono.
Harold no se anduvo con rodeos. —Ha llamado Tamara Wright. Ha invitado a nuestra familia a cenar a su casa mañana por la noche. He aceptado. Despeja tu agenda para mañana y trae a Belinda. Iremos juntos.
Lucas no le respondió directamente. En lugar de eso, se volvió hacia Belinda y le dijo: —Harold dice que estamos invitados a cenar con los Wright en Soling mañana. ¿Estás libre?
Belinda se quedó paralizada por un momento.
¿Los Wright?
Recordó aquella comida con Nalani y Elwood; Elwood había mencionado algo sobre invitarla a comer.
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—Estoy libre —dijo Belinda.
Solo entonces Lucas volvió a mirar el teléfono. —De acuerdo.
—Ponme en altavoz —dijo Harold bruscamente—. Quiero hablar con Belinda.
Lucas soltó un pequeño suspiro de resignación, pero pulsó el botón.
La voz de Harold se escuchó a través del altavoz, cálida y familiar. —Belinda, deberías visitarnos más a menudo a Norma y a mí, ¿me oyes?
Belinda sonrió y respondió: —Lo haré, señor Clark.
—Bien. Disfruta de la cena. No te entretengo más.
—Adiós, señor Clark.
—Adiós.
Cuando terminó la llamada, una suave sonrisa se dibujó en el rostro de Belinda.
Entendía lo que Harold quería decir realmente con esas sencillas palabras.
Era su forma de hacerle saber que ya estaba al tanto de su conversación con Georgie y que estaba de su parte.
Belinda se lo agradeció. Al fin y al cabo, siempre había creído que Harold era el más sensato de la familia Clark.
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