✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1233:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
—¡Idiota! —gritó Kane con voz atronadora, llena de rabia—. ¿Qué creías que ibas a conseguir con eso, aparte de acelerar tu caída? ¿De verdad crees que mi hermano te dejará salir impune? ¡Has sellado tu propio destino!
Verena se agarró la mejilla dolorida, con los ojos muy abiertos y llenos de incredulidad. Kane nunca le había pegado antes. Era la primera vez.
Pero sus palabras despertaron un miedo más profundo en ella. Ryan le había advertido antes: Lucas no tendría piedad con ella después de lo que había hecho. Y ahora, Kane le decía lo mismo. ¿Estaba realmente condenada?
Una ola de desesperación se apoderó de Verena, borrando el dolor de la bofetada. Agarró a Kane por el brazo, con los ojos suplicantes. —¡Kane, tienes que ayudarme! ¡Por favor!
Kane le lanzó una mirada fría, con los labios curvados en una sonrisa desprovista de calidez. —¿Ayudarte? ¿Y por qué iba a hacerlo?
Verena se quedó sin aliento. —¿Qué… qué quieres decir?
La mirada de Kane se agudizó y su voz se llenó de burla. —¿Recuerdas lo que te dije cuando te pedí que te acercaras a Lucas?
Verena asintió con la garganta apretada. —Me dijiste que lo enamorara, que me convirtiera en la única mujer que él deseara, que me asegurara de que se casara conmigo.
Kane dijo: —Y dime, ¿cuántas de esas cosas has conseguido?
Verena se quedó paralizada. Abrió los labios, pero no le salió ningún sonido.
El pánico se apoderó de ella. Se aferró a la manga de Kane. —¡Pero… pero aún puedo intentarlo! ¡Kane, créeme! ¡Encontraré la manera de que Lucas me ame, de que sea mío! Si me ayudas a superar esta crisis, te juro que lo conseguiré.
Una risa burlona escapó de los labios de Kane. —¿De verdad crees que Lucas volverá a mirarte después del vergonzoso espectáculo que montaste en el banquete? ¿Después de lo que intentaste hacerle a Belinda? Ahora no tienes ninguna posibilidad de estar con Lucas, así que no tienes nada que ofrecerme. Para mí no eres más que un peón inútil. ¿Por qué demonios iba a perder el tiempo ayudándote?
Sus palabras eran como dagas que atravesaban el último hilo de esperanza de Verena.
Verena sintió que su mundo se derrumbaba. ¿La estaba descartando así, sin más? ¿Eso era todo lo que había sido para él? ¿Una mera herramienta? ¿Una pieza desechable en su gran plan?
¡No! No podía permitirse perder la protección de Kane. Sin él, ¿cómo iba a enfrentarse a Belinda?
La desesperación se apoderó de Verena. Cayó de rodillas, con los ojos llenos de lágrimas. —¡Kane, no me hagas esto! ¡No me abandones! ¡Te necesito! Por favor, haré lo que sea para arreglar esto. Solo dame otra oportunidad. Si me ayudas ahora, haré lo que me pidas, ¡lo que sea! Esta noche, lo que desees, seré tuya. ¡Solo ayúdame esta vez, Kane!
Verena estaba dispuesta a dar todo lo que tenía. Sin embargo, su súplica desesperada no sirvió para convencer a Kane. En cambio, una ola de puro desdén se apoderó de su rostro, y su mirada se llenó de desprecio.
—¿De verdad crees que hay una mujer en este mundo que no pueda tener? —se burló Kane—. Verena, ¿de verdad crees que te necesito?».
.
.
.