📚 Tu biblioteca del romance 💕
✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
📖 ¡Nuevas novelas cada semana!
🌟 Únete a Nuestra Comunidad💡 Tip: Toca el menú de tu navegador → "Añadir a pantalla de inicio" ¡y accede como si fuera una app!
Capítulo 20:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
La presión del público y los medios contra Selena se volvió insostenible. Frente a su casa, se acumularon tanto ciudadanos indignados como influencers, todos buscando su parte del escándalo.
Acusada de evasión fiscal y difusión de contenido violento, su presencia en redes sociales fue completamente bloqueada.
En el país no existían leyes de protección animal, pero Selena había envenenado gatos y perros callejeros.
Clara y yo invertimos tiempo y dinero para obtener pruebas de esos envenenamientos y las entregamos a las autoridades.
Finalmente, la arrestaron por poner en riesgo la seguridad pública, con una sentencia mínima de tres años de prisión.
Mientras la policía se la llevaba, Selena todavía nos gritaba furiosa: “¡Lo único que hice fue mandarle un gato muerto a Adriana! ¿Y eso me hace culpable? ¡No pueden retener a sus hombres, y me echan la culpa a mí!”
“¡Son Julian y Marcos los que no quieren estar con ustedes! ¡Ellos fueron los que no fueron al Hospital Metropolitano ni llevaron la medicina! ¡Ellos son los responsables de la muerte de tu hijo! ¿Por qué me castigan a mí?”
La miré sin expresión y respondí: “Porque eres basura.”
Clara le sacó el dedo.
Selena estaba a punto de explotar de rabia, pero ya ni siquiera la estábamos viendo. Nos dimos la vuelta y nos fuimos.
Afuera de la estación de policía, Julian y Marcos nos estaban esperando. Hoy se cumplía el período de espera del divorcio, y habíamos quedado de ir a recoger los papeles.
Julian se acercó y, con expresión esperanzada, me ofreció un ramo de rosas.
“Adriana, ya mandaste a Selena a la cárcel, y yo no hice nada para impedirlo. Dejé que publicaras todo sobre mí y que la gente me insultara. Hasta me suspendieron del Hospital Metropolitano, y no te lo reprocho. ¿Ya estás satisfecha? ¿Podemos olvidarnos del divorcio?”
Marcos, con un ramo de rosas rojas, le susurró a Clara, avergonzado: “Sabes lo que siento por ti.”
Clara y yo empujamos sus ramos al mismo tiempo.
Disponible ya en ɴσνєʟα𝓼4ƒ𝒶𝓷.c♡𝓂 antes que nadie
Clara miró a Marcos con desprecio.
“Marcos, si tanto te importa Selena, ¿por qué no te casas con ella cuando salga de prisión? O con quien quieras, porque yo no pienso volver a ser tu esposa.”
Marcos, que siempre había sido adorado por ella, no soportó ese desprecio.
“¿Todo este drama porque no fui al Hospital Metropolitano a dejar la medicina? ¿No crees que la muerte de mi sobrino también me duele? Publicaste todo sobre mí y destruiste mi empresa, y aun así no me quejé. ¿Qué más quieres?”
Clara lo miró fríamente.
“Nada. Eres basura, y no me mereces.”
“¡Clara, no te vayas a arrepentir después!”
.
.
.