✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 639:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Sean se dirigió directamente a la tienda de mando. El peso de su presencia hizo que el aire del interior se volviera denso. Nadie se atrevía a respirar demasiado fuerte.
En la mesa, Rylie se mantenía erguida, con la mirada firme y la postura estable, sin dejarse afectar por el miedo.
Sean entrecerró los ojos con frialdad mientras la miraba. «Todos fuera. Quiero hablar con Rylie, a solas».
La sala se vació en silencio, excepto por un solitario soldado que permaneció en un rincón. No se movió ni un centímetro.
La voz de Sean resonó como un latigazo. —¿No me has oído? ¡Fuera! ¡Mis órdenes son la ley!
La respuesta del soldado fue tranquila e inflexible. —Solo sigo las órdenes del almirante. Mi deber es proteger a la señorita Owen.
Brad había previsto este momento y había dispuesto la guardia para garantizar su seguridad.
—Muy bien. —La furia de Sean hervía, pero se la tragó. Luego se volvió hacia Rylie, con voz aguda por el dolor—. Pensaba que Brad solo estaba inspeccionando la frontera. ¡Nunca imaginé que me engañaría, sacrificando su vida para salvar a tu hermano! ¡Ha cometido un grave error!
Rylie lo miró a los ojos, con voz tranquila. —¿Y qué error sería ese?
—¡Rylie! —Sean se acercó a ella con pasos pesados, cada uno rebosante de dolor y rabia—. ¡Brad es el heredero de la familia Morgan! ¡Un pilar de esta nación! Si cae en combate, puedo aceptarlo. ¿Pero perderlo por una avalancha por asuntos privados? ¡Eso no puedo soportarlo! ¿Te das cuenta de lo que has hecho? ¡Has arruinado el trabajo de toda mi vida! ¡Has destruido a Brad… y has acabado con el futuro de la familia!».
La tormenta rugía fuera, su estruendo resonaba en la tienda, agudo, lleno de acusaciones y furia.
Rylie se mantuvo firme, con la mirada fija e inquebrantable, enfrentándose a la mirada ardiente de Sean sin mostrar ni una pizca de miedo.
«Sr. Morgan, ¿realmente le importa la vida de Brad?». Su voz era tranquila, casi escalofriante.
Sean respondió de inmediato: «¿Qué está insinuando?».
Rylie dijo, con palabras agudas y cortantes: «Creo que lo que más le asusta no es la idea de perder a un nieto, sino la idea de perder a un heredero. Un hombre lo suficientemente poderoso como para inspirar respeto y mantener intacto su legado centenario. Temes que el imperio que has construido se desmorone. Temes que tu supuesta creación perfecta, treinta años de trabajo, sacrificio y sueños, se derrumbe ante tus ojos».
⟨ Lҽc𝔱u𝕣𝒶 dε ϲαlι𝓭αd eɳ ո𝔬𝖛e𝕝aꜱ₄𝖋αń⸳𝗰o𝚖 ⟩
Sus palabras cayeron como una espada, cortando la superficie y dejando al descubierto la cruda verdad que se escondía debajo.
«No estás llorando por tu nieto», continuó fríamente. «Estás llorando por la herramienta que llevó la gloria de tu familia».
«¡Basta!», rugió Sean, con la voz temblorosa de rabia.
Pero la calma de Rylie no se quebrantó. «Lo que nunca te importó fue su dolor, su agotamiento o lo que realmente quería. Lo único que te importaba era si podía llevar el nombre de Morgan sin vacilar, si podía soportar el peso de tus ambiciones. Igual que cuando le obligaste a casarse con Zaylee. Pensaste que si rompías tu promesa a su abuela, eso podría arruinar tu reputación y la de tu familia. Pero nunca te preocupaste por lo que Brad pudiera sentir o si sería feliz después de casarse con esa chica».
Hizo una pausa, clavando su aguda mirada en los labios temblorosos y las pupilas encogidas de Sean, antes de asestar el golpe final.
.
.
.