✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
✨ Descubre más novelas completas aquí
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 414:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Desde un rincón en sombras, Jeffry se puso lentamente de pie, con el rostro impasible a pesar del caos. «Esperad», dijo con voz tranquila.
Uno de los hombres se volvió hacia él con una sonrisa burlona. «¿Qué? ¿Planeas ocupar su lugar y morir en su lugar?».
Jeffry asintió levemente con la cabeza y se llevó los dedos a la larga y retorcida cicatriz que le cruzaba el estómago. Su voz se mantuvo tranquila, casi distante, mientras hablaba. «La mayoría de mis órganos ya no están. Esos niños aún tienen los suyos intactos. Déjame ir primero. Yo valgo mucho menos que ellos».
El hombre miró a Jeffry con frialdad y burla antes de apartar al niño con una sonrisa retorcida. «Tienes agallas, chico. Bien, ya que estás tan ansioso por morir, puedes ocupar su lugar».
Los tres niños fueron arrastrados a la cubierta fría y húmeda, con la espesa niebla envolviéndolos como un velo asfixiante. La brisa marina azotaba sus pequeños cuerpos, cortante por la sal y el frío, tirando con fuerza de sus ropas finas y andrajosas.
El terror los hacía temblar incontrolablemente, y sus gritos se debilitaron hasta convertirse en sollozos entrecortados y ahogados que se desvanecieron en la niebla.
Ronan se dirigió a la sala de control con varios hombres a cuestas. De pie junto a la gran ventana, agarró el micrófono y lo encendió, y su voz retumbó por los altavoces del barco, atravesando el aire tranquilo de medianoche. «¡Rylie! ¡Sé que estás escuchando!», gritó, con palabras cargadas de amenaza. «¡Sal ahora mismo o empezaré a tirar a un niño por la borda cada cinco minutos! ¡Empezaremos con este chico!».
Ronan apretó con más fuerza el puño en el pelo de Jeffry, tirando de él hacia el borde hasta que sus pequeños pies quedaron colgando impotentes sobre el agua agitada. La espesa niebla se arremolinaba a su alrededor, el viento helado aullaba y las olas chocaban violentamente contra el casco del barco. El rostro del niño permanecía inquietantemente inexpresivo, con los ojos muy abiertos fijos en el mar negro, sin mostrar ningún temor a pesar de que su frágil cuerpo se balanceaba con las ráfagas de viento. Cinco minutos parecieron una eternidad. Todos los que estaban en la cubierta envuelta en niebla observaban atentamente, pero la figura de Rylie aún no había aparecido.
—¡Tres! —resonó la voz de Ronan, fría y despiadada, su tono cortando el silencio opresivo como una espada.
La cubierta permaneció en un tenso silencio, solo roto por el lúgubre aullido del viento y el implacable golpeteo de las olas contra el casco. Los hombres de Ronan agarraron con fuerza sus armas, escudriñando cada rincón de la oscuridad envuelta en niebla, con los nervios tensos hasta el límite. Los sollozos desesperados de los niños desgarraban el aire, cada sonido agudo y doloroso, como un cuchillo retorciéndose en el pecho.
✦ V𝕚́a 𝕟ο𝓿𝓮𝚕a𝖘₄ƒ𝗮𝘯∙ϲ𝔬𝓂 ✦
«¡DOS!».
El frágil cuerpo de Jeffry estaba inmovilizado sin piedad contra la helada barandilla metálica, con el frío calando a través de su fina ropa. Los dedos de Ronan, fuertemente agarrados a su cuello, comenzaron a aflojarse poco a poco, con una amenaza silenciosa flotando en el aire mientras las oscuras aguas rugían muy por debajo.
Escondida entre una pila de cajas de madera en la oscura bodega, Rylie permaneció completamente inmóvil, con la mirada fija en la cubierta a través de un ojo de buey que había aflojado silenciosamente de antemano.
Calculando el momento con precisión gélida, salió a la vista de la patrulla.
.
.
.