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Capítulo 679:
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«Muy bien, entonces ¿cómo lo llamarías? O prefieres algo más directo, como-».
Antes de que pudiera continuar, Alicia presionó su mano sobre su boca, cortándolo.
Pero Caden aprovechó la distracción, dejando que su mano se deslizara un poco más arriba.
Alicia chasqueó la lengua con frustración y le agarró el brazo, manteniéndolo en su sitio.
«¿Puedes comportarte aunque sea un momento? No tienes remedio, como un cachorro enamorado».
Caden rió entre dientes.
«Sólo para ti».
Ella le apartó la mano con un resoplido juguetón.
«Hoy fui al hospital porque me dolía el estómago».
Al instante, la sonrisa de Caden se desvaneció.
Se echó hacia atrás, con los ojos llenos de preocupación.
«¿Estás bien ahora? ¿Todavía te duele?»
Alicia ofreció una pequeña sonrisa.
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«Si así fuera, ¿crees que te dejaría estar tan cerca?».
Él frunció el ceño.
«¿Por qué me dolía? Espera, ¿estás embarazada?
Los ojos de Alicia se abrieron de par en par, un destello de sorpresa cruzó su rostro.
«¿Embarazada? De ninguna manera».
«Hemos tenido cuidado, ¿recuerdas?». Pero incluso mientras lo decía, un recuerdo afloró, haciendo que su corazón diera un vuelco.
El día que fueron a comprar los anillos…
El momento que no había salido como habían planeado.
Habían acordado que ella tomaría la medicación después, pero Caden se había ido del país inesperadamente, y ella nunca tomó la pastilla.
¿Podría ser? ¿Sólo por aquella vez?
Respiró con calma y apartó ese pensamiento.
«No es nada grave. Me dan calambres antes de la regla, así que fui a por unos analgésicos».
Caden dejó escapar un pequeño suspiro de alivio.
«¿Te has tomado la medicina?».
«Todavía no», admitió Alicia.
«Hubo unos problemas de última hora en la galería con unos cuadros, así que me fui sin recogerlo».
Se rió mientras hablaba, sus ojos brillaban con una irresistible calidez que la hacía aún más cautivadora.
«Por cierto, tengo algo para ti», dijo Alicia, sacando una cajita de su bolso.
«He estado esperando el momento oportuno para dártelo».
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