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Capítulo 1313:
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Su pequeña pelea ya estaba olvidada. Laney sintió que sus mejillas se calentaban bajo su intensa mirada.
«¿Dormiste bien anoche?», preguntó Cliff.
Laney asintió y Cliff tomó otra cucharada de sopa.
«Gerry dijo que dormiste en mi habitación», se rió Cliff.
Laney bajó la mirada avergonzada.
«¿Por qué te cuenta Gerry todo?».
Cliff sonrió con picardía.
Después del desayuno, el médico vino a ver a Cliff.
Gracias a su buena salud y a la medicación adecuada, Cliff se estaba recuperando más rápido de lo esperado. El médico tenía algunos consejos dietéticos que compartir con la familia. Miró a su alrededor y preguntó: «¿Dónde está el hermano del paciente de ayer? ¿No está aquí la familia?».
Laney respondió: «Llegará más tarde. Soy su prima y me estoy ocupando de él por ahora. ¿Algo importante?».
«Solo un consejo dietético», dijo el médico, lanzando unas cuantas miradas más a Laney. Luego sonrió.
«Tienes los ojos muy rojos. ¿Has estado llorando? No te preocupes, el paciente está bien, solo tiene algunas heridas leves».
Antes de que Laney pudiera responder, la atención de Cliff cambió. Se dio cuenta de que el médico estaba mirando a Laney, dándole una sonrisa coqueta.
Molesto, Cliff preguntó: «¿Qué hora es?».
El médico se volvió, confundido.
«Son las diez. ¿Por qué?».
Cliff levantó una ceja.
«¿Tienes algo más que decir? Si no, puedes continuar con tus rondas».
El desconcierto pintó los rostros tanto del médico como de Laney, que se quedaron paralizados en el sitio, luchando por procesar lo que acababan de oír. La tensión en la habitación era palpable, tan densa que se podía cortar con un cuchillo. Antes de que el médico pudiera ordenar sus pensamientos para hablar, Cliff rompió el silencio con un tono gélido.
«Ahora estoy bien. Puede seguir adelante y ponerse a trabajar».
Atrapado por la mirada poco acogedora de Cliff, el médico se tragó sus preguntas. Carraspeó torpemente, soltó unos cuantos recordatorios médicos superficiales y se retiró apresuradamente.
Una vez que la puerta se cerró con un clic, Laney se aventuró con cautela: «¿Tienes algún problema con ese médico?».
Cliff se volvió hacia ella, con una mirada fría y distante.
«¿Acabas de decir que solo eres mi prima?».
Los dientes de Laney se apretaron en su labio inferior mientras bajaba la mirada, ofreciéndole sin palabras su medicación.
En un movimiento rápido, Cliff le agarró la mano.
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