✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 925:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«Lo siento, señor Hanson. Ha surgido un asunto urgente. ¿Podemos cambiar la cita?». La voz de Benny denotaba disculpa.
La risa de Edmund parecía burlarse de Benny, como si se mofara de él por sobreestimar su importancia.
«Te estoy dando una oportunidad, únicamente por el bien de Flossie. Si no te presentas hoy, no te molestes en volver a verme nunca más».
«Lo siento. Entiendo que es una oportunidad única, pero lo siento de verdad. Hay algo más urgente que requiere mi atención ahora mismo», respondió Benny, apretando con fuerza el teléfono.
La voz de Edmund se volvió fría cuando exigió: «Dame una razón».
Benny decidió no ocultarle la verdad a Edmund. «Flossie se ha quedado tirada en la carretera. La tormenta de nieve es inminente. Tengo que ir a buscarla».
En cuanto terminó de hablar, la línea se cortó.
Benny sintió una punzada de inquietud, pero la apartó de su mente y decidió no darle más vueltas. Guardó el teléfono en el bolsillo y se marchó.
A medida que se acercaba al complejo turístico, las condiciones empeoraban, lo que hacía cada vez más difícil circular por la carretera. Finalmente, Benny no tuvo más remedio que abandonar el coche. Contactó con la policía para pedir ayuda y luego se adentró solo en el terreno nevado.
El coche de Flossie estaba atrapado en la nieve. A pesar de sus numerosos intentos, el coche seguía inmóvil, sin responder a sus esfuerzos por arrancarlo. Para empeorar su situación, incluso el sistema de calefacción fallaba, lo que provocaba que la temperatura dentro del coche bajara.
«¡Es inútil! ¡Estamos condenados!», exclamó Orion, incapaz de contener el pánico. «¡No puedo quedarme aquí sentado esperando la muerte!».
Estaba a punto de abrir la puerta para salir del coche. Flossie, sin embargo, mantuvo la compostura, cerró el coche con llave y le advirtió: «Si sales ahora y te pilla la tormenta de nieve, no tendremos ninguna posibilidad de conseguir ayuda».
«¿Qué hacemos entonces?», preguntó Orion, perdido y con el corazón oprimido por el miedo.
Últimos cαριᴛυʟσѕ en ɴσνє𝓁a𝓈4ƒ𝓪𝓷.𝒸o𝓂
Flossie lo miró y comentó: «¿De verdad eres el guardaespaldas de Matthew? Pareces demasiado tímido».
«¡No importa quién soy! ¡Estamos al borde de la muerte!», dijo Orion con voz temblorosa y lágrimas corriéndole por las mejillas. «Soy muy joven. No quiero morir. Mi novia me está esperando en casa para cenar».
Conmovida por su angustia, Flossie no quiso aumentar su sufrimiento. Con una actitud serena, razonó: «Por ahora, nos quedaremos en el coche. Nuestra prioridad inmediata es mantener el calor. Además, teniendo en cuenta el tiempo que lleva parado en la carretera….
Stella debió de intuir que algo iba mal. Sin duda, movilizarían un equipo de rescate para encontrarlos.
Sus palabras reconfortantes aliviaron poco a poco los sollozos de Orion. Una tranquila quietud se instaló entre ellos mientras permanecían sentados uno al lado del otro en el coche, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
Dentro del coche, el frío seguía filtrándose, lo que llevó a Flossie a frotarse los brazos para entrar en calor. Afuera, la nevada se intensificó, cubriéndolos a ambos con un velo de desesperación y miedo.
Flossie fijó la mirada al frente, ofreciendo en silencio sus oraciones en lo más profundo de su corazón. Con la incertidumbre de su embarazo aún presente y una multitud de verdades no dichas entre ella y Benny, la idea de morir era insoportable.
A medida que pasaba el tiempo, Flossie temblaba incontrolablemente y sus labios adquirían un tono púrpura. El roce de sus brazos ya no le proporcionaba ningún calor.
.
.
.