✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 201:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Stella parpadeó sorprendida. «¿Cuándo viste a Tobin?».
Flossie abrió mucho los ojos, al darse cuenta de que se le había escapado. Le había prometido a Matthew que lo mantendría en secreto. Rápidamente se tapó la boca y respondió de forma evasiva. «Por casualidad».
Stella entrecerró los ojos, sopesando las posibilidades. «¿Era juez en el concurso KlassicLuxe?». Teniendo en cuenta que Tobin era el diseñador de KlassicLuxe, tenía mucho sentido que fuera juez.
Flossie negó con la cabeza, interrumpiendo la línea de pensamiento de Stella. «No te molestes en adivinarlo. Lo descubrirás cuando sea el momento adecuado. Ahora, ¿dónde está el probador?».
Stella asintió y dejó el tema. Volvió a ponerse en modo trabajo.
Stella llevó a Flossie al probador. «Pruébatete primero este conjunto. Voy a avisar al fotógrafo para que se prepare».
«De acuerdo». Al ver que Stella no le preguntaba más, Flossie suspiró aliviada.
Cogió la ropa que Stella le había dejado.
Mientras se cambiaba, la curiosidad volvió a aflorar. «Stella, he oído que Kaia ha firmado un contrato con Prosperity Group. ¿Tendré la oportunidad de trabajar con ella?».
Al mencionar a Kaia, la expresión de Stella se volvió sombría. «Sí», respondió secamente.
«¡Dios mío! ¡No puedo creer mi suerte! ¡No solo voy a trabajar para Prosperity Group, sino que también voy a trabajar con Kaia!». La emoción de Flossie le hacía balbucear.
Stella la miró, sorprendida. «¿Eres una gran admiradora de Kaia?».
«¡Por supuesto!», respondió Flossie levantando las cejas. «Es muy famosa a nivel internacional. Siempre he soñado con compartir la pasarela con ella. ¡No pensaba que tendría la oportunidad tan pronto!».
Stella no dijo nada, solo apretó los labios.
Disponible ya en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒα𝓷.c♡𝓂 disponible 24/7
Los ojos de Flossie brillaron mientras tomaba a Stella del brazo. «Stella, ¿puedo pedirte un favor?».
«¿Qué es?».
«¿Podrías conseguirme una foto autografiada de ella?», expresó Flossie su preocupación. «Como directora, interactuarás más con ella, así que quizá te resulte más fácil conseguir una».
Stella pensó en su incómoda relación con Kaia, pero no quería decepcionar a Flossie.
«Lo intentaré», dijo en voz baja.
«¡Gracias, Stella!», dijo Flossie, dándole un beso en la mejilla.
Stella se limpió el beso en broma. «¿Por qué tienes tantos ídolos? ¿Admiras a un diseñador y a una modelo?».
Flossie se sonrojó. —Solo a estos dos.
Luego tarareó una melodía y empezó a cambiarse.
Los pensamientos de Stella volvieron a Kaia y a cómo se comportaba esta.
—Escucha, Flossie. Aunque es estupendo que admires a Kaia, no olvides que competirás con ella en el mismo escenario como modelos aquí en Prosperity Group. Mantente siempre alerta.
Flossie se mostró desconcertada. «¿Por qué dices eso?».
Stella no podía decirle a Flossie que era su intuición. «Solo recuerda que, si quieres llegar a la cima, debes protegerte de los demás. ¿Entendido?».
Flossie asintió. Sin embargo, el peso de la advertencia parecía eludirla.
Después de dejar Prosperity Group, Kaia regresó a casa. El lugar era nada menos que un castillo. Era opulento y digno.
Al entrar, encontró a su abuelo, Asher Lyons, descansando tranquilamente en el sofá.
Tan pronto como dejó su taza de café, Kaia le dio un gran abrazo. «¡Abuelo, firmé el contrato a largo plazo con Prosperity Group tal y como querías!».
Asher le tomó la mano y frunció el ceño. No parecía contento. La miró con indiferencia.
—¿Por qué has vuelto esta vez? —Su voz era nerviosa y opresiva.
Kaia sintió una punzada de pánico. —Os echaba de menos a ti y a la abuela. Yo…
—No querías estar sola en el extranjero.
Asher entrecerró los ojos.
Cogió su taza y tomó otro sorbo de café antes de dejarla sobre la mesa con un suave tintineo.
Esto hizo que Kaia se sintiera aún más nerviosa.
Asher sabía que su nieta no estaba diciendo la verdad. La vida de una modelo internacional no era algo que hubiera dejado atrás por capricho. Había una razón más importante.
Aun así, decidió no presionarla.
Sin embargo…
Los ojos de Asher la atravesaron, llenos de astucia. «Bueno, si has vuelto a Seamarsh, no espero menos que seas la mejor modelo aquí. Haré todo lo posible para que todo Seamarsh sepa lo excepcional que es mi nieta».
.
.
.