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Capítulo 749:
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«¡Kaelyn, mira esto!», dijo Sebastián con urgencia, sacudiéndola para despertarla y entregándole el teléfono.
Aún somnolienta, Kaelyn tomó el dispositivo y echó un vistazo a la pantalla. En cuanto vio el artículo, frunció el ceño. «¿Quién ha filtrado esto? ¡Es absurdo!».
Sus dedos temblaban ligeramente mientras se desplazaba por la noticia, con la furia creciendo en su pecho.
Mientras tanto, Claire estaba tumbada en un lujoso sofá, desplazándose por su teléfono con una sonrisa de satisfacción. Tras un momento de reflexión, cogió un periódico y se dirigió al estudio de Landen.
«Landen, ¿has visto las noticias de hoy?», preguntó, fingiendo sorpresa mientras le entregaba el periódico. «Kaelyn fue vista con un hombre misterioso a altas horas de la noche. Esto no es bueno para su reputación». Landen estaba sentado en su escritorio, concentrado en el papeleo.
Pero cuando tomó el periódico y sus ojos se posaron en la foto, su rostro se contorsionó de ira. Arrojó el periódico al suelo y gritó con voz atronadora. «¡Ha ido demasiado lejos! ¿Cómo ha podido hacer algo así?».
Claire, al ver su arrebato, sintió una oleada de satisfacción y decidió avivar aún más el fuego. «He oído que el hombre de la foto es Davion Hamilton. Proviene de una familia poderosa. Ya conoces a Kaelyn, siempre ha sabido ganarse el favor de las personas influyentes. Quizás esté tratando de utilizarlo para ascender aún más».
Landen cruzó furioso el estudio. —Yo creía que ella era diferente, pero no es mejor que los demás.
Claire observó la ira de Landen con secreta satisfacción. Tras salir del estudio, sacó su teléfono y llamó a Chloe: —Chloe, ¿has visto las noticias sobre Kaelyn? Es la oportunidad perfecta, deberías aprovecharla.
Chloe respondió a la llamada con los ojos brillantes de emoción. —Entendido. Gracias, Claire.
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En cuanto colgó, llamó a Nolan y le transmitió la noticia con aire de fingida preocupación. —Nolan, ¿has visto los titulares de hoy? Kaelyn está con otro hombre. Si Rodger se entera, quedará devastado. No puedes dejar que se entere.
Nolan hizo una breve pausa antes de responder con tono tranquilo: «De acuerdo, entendido». Pero en cuanto abrió la noticia y vio la foto de Kaelyn, una ola de furia lo invadió.
Rodger, por su parte, estaba sentado en su oficina del edificio Five-Star, inmerso en el trabajo. Nolan irrumpió en la sala con el rostro tenso y le mostró el teléfono. «Comisario Barnett, tiene que ver esto».
Rodger cogió el teléfono y, en cuanto sus ojos se posaron en el titular, su expresión cambió drásticamente. Pero lo primero que sintió no fue ira. «¿Qué? ¿Kaelyn está enferma? Tengo que ir a verla».
La preocupación se apoderó de él. Sin pensarlo dos veces, dejó a un lado el bolígrafo, se puso en pie de un salto y salió corriendo hacia la puerta, dirigiéndose al hospital.
Escondida justo detrás de la puerta, Chloe había estado esperando la inevitable explosión de ira de Rodger. Había planeado intervenir, avivar las llamas y luego consolarlo, demostrando así su valía. Pero nunca esperó este resultado.
Mientras lo veía desaparecer por el pasillo, le temblaban las manos. Un brillo de lágrimas contenidas le nublaba la vista mientras susurraba entre dientes: «Kaelyn… ¿Cómo consigues siempre conquistar su corazón sin esfuerzo?».
Sus uñas se clavaron en las palmas de las manos, mientras la frustración y los celos la invadían, como una marea imparable que amenazaba con arrastrarla.
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