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Capítulo 227:
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Los ojos de Rodger la siguieron hasta que desapareció de su vista. Su rostro pronto recuperó su expresión habitual, impasible. Miró a Nolan y dijo secamente: «Conduce».
El coche se alejó a toda velocidad, dejando atrás la calle. Desde las sombras, Lola salió a la luz solo después de que se hubieran ido. Sus ojos, rojos y brillantes, ardían de celos.
Los vehículos militares no eran algo que la gente común pudiera conducir por las calles de la ciudad. Solo los oficiales de alto rango tenían la autoridad para hacerlo.
Desde la distancia, Lola no pudo captar lo que Kaelyn y la persona del coche estaban diciendo. Sin embargo, sus gestos y la forma en que interactuaban lo dejaban claro: compartían una estrecha conexión.
Lola había oído rumores en la oficina sobre la relación de Kaelyn con oficiales militares. Los había descartado como chismes sin fundamento, pero ahora, al verlo con sus propios ojos, ya no podía ignorarlos.
¡Kaelyn realmente conocía a alguien de alto rango en el ejército!
Todo empezaba a tener sentido: cómo había conseguido deshacerse de Debby tan fácilmente.
Cuando Lola lo pensó más detenidamente, especialmente cómo Kaelyn, una simple asistente sin experiencia en ventas, había sido elegida por Rowe para supervisar el proyecto con la empresa de Rory en lugar del personal más experimentado, no pudo evitar sospechar que había más detrás de todo eso.
¿Podría ser que Kaelyn hubiera utilizado sus conexiones militares para presionar a Rory y conseguir este enorme contrato?
Lola no podía aceptarlo. ¿Por qué alguien como ella, que había dedicado años de duro trabajo a la empresa, tenía que perder frente a Kaelyn, alguien que no tenía habilidades reales, pero que por casualidad conocía a las personas adecuadas?
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Cuanto más lo pensaba Lola, más le molestaba la injusticia. Miró fijamente el lugar donde Kaelyn había desaparecido momentos antes, apretando los puños mientras la ira y el resentimiento se reflejaban en su rostro.
En los días siguientes, Kaelyn dividió su tiempo entre sus tareas habituales y la gestión del proyecto de Rory. También se encargó de crear el plan promocional para Patel Group.
Afortunadamente, desde aquel tenso día, Rory había dejado de permitir que los asuntos personales interfirieran en su trabajo. Este cambio hizo que las cosas fluyeran con mucha más facilidad y el proyecto siguió su curso sin más contratiempos.
Sin embargo, debido a la magnitud del proyecto, alcanzar el éxito llevaría tiempo. Se requerían esfuerzos de marketing constantes y una estrategia sólida para construir la imagen y la reputación de la marca. No era una tarea que pudiera realizarse de la noche a la mañana ni gestionarse por una sola persona.
Una vez que Kaelyn completó el borrador inicial del plan, pasó a asignar responsabilidades. Después de discutir sus ideas con Rowe, regresó a la oficina, reunió a su equipo y dijo: «El proyecto del Grupo Patel está progresando bien. Ahora es el momento de dar un paso adelante. Voy a dividir las tareas entre todos, así que trabajemos duro y terminemos esto lo antes posible».
«Entendido».
«No hay problema».
El equipo no mostró ninguna vacilación. Todos parecían ansiosos y preparados para afrontar el reto que tenían por delante.
Con el tiempo, todos habían llegado a apreciar las habilidades de Kaelyn. Incluso cuando su antigua supervisora, Debby, le había puesto las cosas difíciles, Kaelyn siempre encontraba la manera de sacar el trabajo adelante. Ahora, tras conseguir un contrato de diez millones de dólares, se había convertido en la mejor empleada del departamento. Ya nadie se atrevía a cuestionar su posición.
Lola había esperado cierta resistencia cuando Kaelyn asumió más responsabilidades y repartió tareas adicionales. Pero, para su sorpresa, todos obedecieron sin decir nada, lo que hizo que su irritación llegara al punto de ebullición.
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