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Capítulo 944:
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Danica palideció. «¿Tus padres?»
No estaba preparada para algo así. La verdad es que esa idea ni siquiera se le había pasado por la cabeza.
Nathan captó el cambio en su expresión y lo confundió con simple nerviosismo. Su tono se volvió tranquilizador. «Son gente tranquila. No tienes por qué preocuparte».
«No es eso…» Danica no se atrevía a decir lo que realmente pensaba.
A medida que su relación se había profundizado, había llegado a comprender mejor a Nathan. Él tenía valores tradicionales y, para él, el matrimonio y la familia eran simplemente los siguientes pasos naturales. Pero Danica no veía las cosas de la misma manera. Estar en una relación le parecía natural, pero el matrimonio nunca lo había hecho. Estaba contenta con lo que tenían, pero no deseaba casarse. La libertad era importante para ella y no estaba dispuesta a renunciar a ella.
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La preocupación se coló en la expresión de Nathan mientras la observaba. «Entonces, ¿qué pasa? ¿No quieres conocerlos?»
Danica bajó la mirada. «No es eso…»
«Entonces, ¿qué es?» Nathan frunció el ceño mientras la giraba suavemente hacia él. «Danica, sé sincera conmigo. ¿Qué está pasando?»
Danica se soltó de su abrazo y dio unos pasos atrás antes de volver a mirarlo. «Seré sincera contigo, Nathan. El matrimonio nunca se me ha pasado por la cabeza, con nadie».
En cuanto pronunció esas palabras, todo rastro de calidez se desvaneció de su rostro. En su lugar se instaló una frialdad, más aguda que antes, como si el aire entre ellos se hubiera quedado inmóvil.
«¿Así que nunca has pensado en pasar el resto de tu vida conmigo?».
Danica negó rápidamente con la cabeza. «No es eso lo que quiero decir. Sí que quiero quedarme contigo. Es solo que el matrimonio no es lo mismo. Estar casada significa asumir un papel, y tú sabes que nunca he vivido así. Siempre he querido mi libertad. No quiero seguir un conjunto de reglas ni estar atada a un título como la esposa de alguien. Y tampoco me veo dedicando mi tiempo a los niños».
Cada frase parecía pesar más que la anterior, y la expresión de Nathan se ensombreció mientras escuchaba.
Desde el principio, él había comprendido lo diferentes que eran sus mundos. A diferencia de él, ella nunca había tenido que esforzarse para alcanzar un determinado lugar en la vida. Su camino estaba trazado mucho antes de que tuviera que pensar en ello: no se le imponían expectativas rígidas, solo la silenciosa esperanza de que viviera bien y fuera feliz. Ese tipo de educación la había convertido en alguien que se movía con libertad, sin restricciones.
Quizá eso fue lo que le atrajo de ella en primer lugar. Ella era todo lo que él no era.
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