✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 613:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Algo pequeño y cálido se agitó en su pecho. Volvió a bajar la vista hacia el menú. «En ese caso, voy a pedir todo lo que me gusta».
«Por mí, perfecto».
Se dijo a sí misma que solo iba a pedir para ella, pero mientras revisaba el menú, se encontró añadiendo algunas cosas que había notado que a Asher le gustaban. A estas alturas ya conocía bastante bien sus gustos, aunque no tan a fondo como había conocido los de Colton.
Ese pensamiento llegó sin ser invitado, y se sintió fruncir el ceño ante él. Aún recordaba todo lo que le gustaba a Colton: cada pequeña preferencia, cada hábito. No porque siguiera aferrándose a él, sino porque años de amar a alguien dejaban huellas que no desaparecían simplemente a voluntad. Había llegado a considerarlo un hábito del que esperaba salir con la edad. Supuso que el día en que por fin olvidara lo que a él le gustaba comer sería el día en que se liberara de verdad de ello.
Apartó ese pensamiento de su mente y hizo el pedido.
Cuando llegó la comida, Asher abrió ligeramente los ojos.
—¿Lo he hecho bien? —preguntó Kristine, con la mirada inocente de alguien que está absolutamente segura de que sí.
𝖭𝗎𝗲𝘃𝘰𝗌 𝗰𝘢𝗉𝘪́𝘁𝘂𝗹𝘰s ѕ𝘦𝗆a𝗻𝖺𝗹е𝘴 е𝘯 ոov𝖾𝗹𝘢𝘀𝟰𝖿𝘢𝘯.𝗰𝗈𝗆
—Perfecto —dijo él, recuperando la pequeña sonrisa.
Se miraron a través de la mesa y ninguno apartó la vista ni por un momento. Esa expresión en su rostro —abierta, despreocupada, genuinamente feliz— hizo que algo se intensificara en los ojos de Asher, algo que no hizo ningún esfuerzo por ocultar.
Comieron despacio y ninguno tenía prisa por marcharse cuando terminaron la comida.
En cambio, se dirigieron al paseo del río, dejando que el aire fresco de la tarde los envolviera. El agua reflejaba la luz en largos y cambiantes destellos, y ninguno de los dos sintió la necesidad de romper el silencio.
«Esto es precioso», dijo Kristine. Se apoyó en la barandilla y dejó que la brisa le acariciara el rostro, con los ojos entrecerrados.
A su lado, Asher ladeó ligeramente la cabeza y se permitió hacer lo mismo. El viento, el silencio, la mujer de pie junto a él… pensó que había muy poco que cambiaría de ese momento.
—Casi se me olvida —dijo Kristine, alzando la voz—. Tengo buenas noticias.
—Cuéntame.
—He llegado a un acuerdo con Megan.
—¿Va a firmar con tu empresa? —preguntó Asher.
La expresión de Kristine se volvió juguetona y enigmática. —No, en realidad no.
Asher se quedó muy quieto. El silencio se prolongó lo suficiente como para que pareciera que estaba eligiendo sus palabras con cuidado. —¿Va a firmar con el Grupo Edwards?
—Con tu empresa de entretenimiento, concretamente —dijo Kristine, y le dedicó una sonrisa brillante y abierta con la luna brillando a sus espaldas.
Durante un largo rato, Asher se quedó allí sentado, sin poder articular palabra.
«Kristine», dijo finalmente, «¿por qué harías eso? Necesitas a Megan. Tu empresa la necesita».
.
.
.