✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 69:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Elyse siempre se esforzaba por mostrarse prudente y respetuosa en presencia de los mayores de la familia.
En la familia Harper, ese era el papel que solía desempeñar. Pero hoy no podía contenerse.
En los últimos días, se había dedicado a complacer tanto a Alexander como a Jolie.
Sin embargo, Alexander no había dado señales de ablandarse y Jolie, a pesar de afirmar que no la culpaba, seguía mostrándose distante por mucho que Elyse intentara ganársela.
Al final, ninguno de los dos se preocupaba realmente por ella.
Con Bertha acercándose a Elena, Elyse sentía que su propia posición dentro de la familia Harper era insegura.
Este era un momento que tenía que aprovechar.
Quería Leopardex.
Con cautela, Elyse dijo: «Abuela, Leopardex ocupa un lugar destacado en el mundo de la joyería. Varios de mis compañeros están deseando hacer prácticas allí. Valoro mucho la oportunidad de contribuir».
Bertha se encontró en un dilema.
El argumento de Elyse tenía peso, dado que sus estudios en diseño de joyería hacían de Leopardex el lugar ideal para su talento.
A pesar de su promesa anterior a Elena, la decisión pesaba mucho sobre Bertha.
Dijo: «Ya le he prometido Leopardex a Elena. Es importante que respetemos su opinión».
La expresión de Samira se ensombreció por la frustración.
¿Qué le pasaba a Bertha?
¿Se atrevería Elena a cuestionar la decisión si Leopardex se le prometiera a Elyse en su lugar?
Incapaz de contenerse por más tiempo, Samira intervino: «Bertha, Elena es sensata. No cuestionaría tu decisión. ¿No es así, Elena? Como no estás familiarizada con el diseño de joyas, Leopardex estaría mejor gestionado por Elyse. Como alternativa, puedo crearte un puesto en T Jewelry, del Grupo Harper».
Últimos capítulos en ɴσνєʟα𝓈𝟜ƒ𝒶𝓃.çøм
Una repentina frialdad brilló en la mirada de Elena.
Al fin y al cabo, T Jewelry era solo una marca de lujo económica, nada que ver con el prestigio de Leopardex.
El esfuerzo de Samira por controlar la situación era ridículo. Bertha estaba dispuesta a confiarle Leopardex, mientras que Samira la relegaba a tareas insignificantes en T Jewelry.
Elena vio a través de las intenciones de Samira.
Respondió pensativa: «Tu argumento es válido…».
Una sonrisa se extendió por los rostros de Samira y Elyse.
Asumieron que Elena era ingenua al renunciar a su derecho sobre Leopardex.
¡Qué tonta!
Sin embargo, la sonrisa de Elyse se desvaneció rápidamente.
Una leve sonrisa apareció en los labios de Elena al discernir sus motivos ocultos.
Ella dijo: «Entiendo tu punto de vista, pero no soy tonta».
Samira frunció el ceño y replicó: «Elena, ¿cómo te atreves a hablarme de esa manera?».
.
.
.