✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 1243:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
La tensión llenó el aire, convirtiendo toda la reunión en un polvorín a punto de explotar, y pronto se desató el caos a su alrededor.
Al apartarse del liderazgo, el rey Terrance había depositado su confianza en su hija, la princesa Tinsley, para que se ocupara de los asuntos del Estado. Ninguna de las partes mostraba mucho respeto por la joven princesa Tinsley y, en poco tiempo, nadie podía controlar la situación.
Dentro de la sala, Elena se volvió hacia Wesley y le preguntó: «¿Has tenido algo que ver con todo este caos?».
Wesley se recostó cómodamente en el sofá, tomándole suavemente la mano, y levantó una ceja con diversión. «¿Por qué no haces una suposición?».
Ella lo sabía sin necesidad de preguntar. Wesley lo había planeado todo. «¿Cómo convenciste a Randell para que se enfrentara a Torin?».
Wesley soltó una suave risa. «¿Convencerlo? Cuando los tiburones huelen sangre en el agua, no necesitan mucho ánimo. Solo hace falta un pequeño cebo y se atacarán entre ellos por su cuenta».
Elena apretó los labios y mantuvo la expresión impasible.
Cuando él se dio cuenta de que ella no respondía, se inclinó hacia delante y le mordisqueó juguetonamente la palma de la mano, con un tono de celos en sus palabras. «¿Qué pasa? ¿Estás enfadada? ¿Crees que he ido demasiado lejos? ¿Sientes lástima por ese idiota de Torin?».
Elena no creía que Wesley hubiera cruzado la línea. Al fin y al cabo, Torin había conspirado contra él y Wesley simplemente se estaba vengando. Y, sinceramente, no le importaba en absoluto el destino de Torin.
Retiró la mano y se fijó en la tenue marca que había dejado el mordisco. Frunció el ceño mientras se preguntaba cuándo había adquirido Wesley la costumbre de morderla así. Su piel aún conservaba las marcas de su último encuentro íntimo.
No dispuesta a tolerar su mal hábito, Elena le agarró la mano y le mordió con fuerza, deteniéndose solo cuando saboreó un rastro de sangre.
Levantó una ceja y le miró fijamente a los ojos. Su mensaje era inequívoco. Si se atrevía a morderla de nuevo, se aseguraría de que se arrepintiera.
Continúa tu historia en ɴσνє𝓁α𝓼4ƒα𝓷.c♡𝓂 con contenido nuevo
Pero, para su sorpresa, Wesley no se enfadó. Actuó como si el dolor no le afectara; más bien parecía disfrutarlo.
Con deliberada lentitud, Wesley comenzó a desabrocharse la camisa, dejando al descubierto su clavícula y sus músculos delgados. —¿Quieres morder aquí también?
Por un momento, Elena se quedó sin palabras, atónita por lo descarado que podía ser. —Wesley, ¿de verdad disfrutas cuando te hacen daño?
Una suave sonrisa se dibujó en los labios de Wesley. —Si es por ti, entonces sí, me gusta.
Ella puso los ojos en blanco y su expresión se volvió más seria. —Puedes actuar como quieras, pero no voy a sentir ninguna compasión por Torin. Como intentó acabar contigo, debe estar preparado para recibir su merecido. Lo apuñalaría sin pensarlo dos veces y no perdería el sueño por ello.
Wesley esbozó una amplia sonrisa de impotencia.
.
.
.