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Capítulo 938:
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Estaban muy concentrados y discutían términos técnicos que Levy no entendía. No captó las palabras exactas de Theo, pero notó que los ojos de Flossie se iluminaban de felicidad mientras miraba a Theo. Por alguna razón, Levy sintió una punzada en el corazón.
Unos momentos después, Flossie vio a Levy y se apresuró a acercarse.
Al ver que Levy estaba de buen humor, soltó un suspiro de alivio.
El médico informó a Flossie sobre el estado de Levy y los planes quirúrgicos. El quirófano ya estaba preparado.
Después de reflexionar un momento, Flossie le preguntó a Levy: «¿Quieres que avise a… tu familia?».
«No, gracias», respondió Levy con calma.
Solo entonces Flossie se dio cuenta de su error.
Sus padres habían fallecido hacía mucho tiempo. Cuando Levy era joven, había sido un huérfano muy conocido en su ciudad natal.
«Me refiero a tu amiga o… novia», dijo Flossie con torpeza, sintiendo lo extraño que sonaba la palabra «novia».
Como exnovia, ¡le estaba preguntando a su antiguo novio si necesitaba su ayuda para ponerse en contacto con su novia actual!
«No, gracias», respondió Levy con calma de nuevo.
«De acuerdo», aceptó Flossie.
«No tengo novia en este momento».
Flossie se quedó sin palabras ante su repentina revelación. Sabía que no debía sentir nada, pero después de oír eso, sintió una oleada de vida en su corazón marchito. Sin embargo, controló sus emociones con racionalidad.
La enfermera llevó a Levy en silla de ruedas al quirófano. Se veía guapo y encantador. Incapaz de resistirse, la enfermera comentó: «Señor, ¿esa no era su novia hace un momento? Pensé que era su novia».
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«Ya no», respondió él con voz tranquila, pero con un trasfondo de firmeza. «Era mi novia».
«Señorita Yount, la operación durará aproximadamente cuatro horas. ¿Qué le parece si le invito a cenar?», le ofreció Theo. Miró su reloj; eran casi las seis.
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