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Capítulo 823:
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«Bueno… Entonces dejémoslo así».
Glenn no pudo evitar pensar que él y Kaiden compartían ideas similares en cuanto a cuidar muy bien de Ellie mientras dirigía su mirada hacia Kaiden.
Después de su revisión médica, Ellie se encontró con Katharine y Daniel mientras Kaiden conversaba con un hombre de unos treinta años, lo que la dejó desconcertada. Los cuatro la vieron casi al mismo tiempo y dirigieron su atención hacia ella.
Ellie se quedó atónita. ¿Qué estaba pasando?
«¡Oh, señorita Lambert, señor Lambert, qué sorpresa verlos aquí!». Los saludó con un gesto de cabeza y se dirigió hacia Kaiden.
Al acercarse, notó la intensa mirada del hombre extraño, una emoción tan vívida que no podía pasarla por alto. Sin embargo, ¡no tenía ni idea de quién era!
Ellie se volvió hacia Kaiden, buscando ayuda en silencio.
—Él es…
—¡Ellie, soy tu hermano! —dijo Glenn antes de que Kaiden pudiera terminar sus palabras.
Sorprendida, Ellie instintivamente dio un pequeño paso hacia Kaiden.
Con una sonrisa tranquilizadora, Kaiden tomó la mano de Ellie y se enfrentó a Glenn con actitud desafiante.
Los hermanos Lambert se quedaron sin palabras. La reacción de Ellie los dejó bastante decepcionados.
Kaiden echó una rápida mirada a los hermanos Lambert. Parecía que estaban a punto de revelar la verdadera identidad de Ellie.
«¿Por qué no charlamos tomando un café?», sugirió Kaiden.
Hablar de esos asuntos en un hospital no parecía lo más adecuado.
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Además, un médico iba a informar a Kaiden sobre los resultados del examen de Ellie, por lo que no había necesidad de quedarse allí.
En la cafetería, Kaiden pidió postres para Ellie, aunque ella apenas tenía ganas de comer. Su mente estaba ocupada con el término «hermano» que Glenn había utilizado antes. Al principio, Ellie había pensado que Glenn estaba loco, pero al saber que era el cabeza de familia de los Lambert, descartó esa idea descabellada.
Recordó haber oído hablar de la hija menor de los Lambert, que había desaparecido cuando era solo una niña.
Sin más preámbulos, Katharine sacó un informe de la prueba de paternidad.
Ellie sintió como si el tiempo se hubiera detenido.
Llevaba años buscando respuestas y ahora parecía que las tenía delante de ella.
Sin embargo, al ver los resultados de la prueba de paternidad, Ellie no se sorprendió tanto como cabría esperar.
De hecho, se sentía un poco abrumada por la posibilidad de que su familia finalmente la encontrara.
En ese momento, muchas de sus dudas se disiparon: por qué Katharine le preparaba su café favorito en su yate y a menudo la miraba cuando se unía a la tripulación, y por qué Daniel comenzó a aparecer inesperadamente a su alrededor.
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