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Capítulo 453:
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Kaiden había expresado su deseo de participar en actividades íntimas en el baño, apreciando la frescura y la emoción del lugar.
Sin embargo, la bofetada improvisada de Ellie había interrumpido sus intenciones.
Kaiden suspiró, con evidente frustración, mientras se ajustaba el cuello de la camisa. El botón superior de su camisa cayó al suelo, produciendo un sonido al aterrizar.
Cada vez más impaciente, Kaiden no pudo soportar más el silencio.
«Di algo, Ellie», le instó.
«Lo siento, estaba de mal humor», murmuró Ellie. Tenía la mente confusa y salió apresuradamente del baño.
Sus pasos eran descoordinados, lo que la llevó a chocar con la puerta y casi caer.
Afortunadamente, Kaiden la agarró rápidamente antes de que cayera al suelo.
—¿No puedes tener un poco más de cuidado? —Su enfado aumentó aún más. Cuando Kaiden tocó a Ellie, ella murmuró inconscientemente: —Kaiden, no quiero hacerlo esta noche.
—Pero yo te deseo —dijo Kaiden con cara seria.
Ellie podía sentir que su excitación no estaba disminuyendo.
«Entonces búscate a otra». Sintiéndose abatida, Ellie lo empujó y declaró: «Hay muchas mujeres dispuestas a entregarse a ti, señor Thorpe».
Por ejemplo, Carole era una de esas mujeres.
Kaiden, a pesar de su enorme ira, mantuvo una apariencia tranquila.
Al ver a Ellie salir del baño, la siguió abruptamente. De repente, Kaiden agarró a Ellie por la muñeca y, gracias a su altura y sus largas piernas, la arrastró con fuerza.
Ellie luchó por seguirle el ritmo y casi la arrastra. El movimiento la hizo temblar involuntariamente.
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Confusa, preguntó: «Kaiden, ¿qué estás haciendo? ¡Ah!».
A continuación, Ellie se encontró tirada en la cama. Podía sentir su ira.
Kaiden, con una mezcla de frustración e incredulidad, dijo: «Ellie, ¿quieres que sea fiel al matrimonio, pero me pides que busque a otra mujer? ¿Eh?».
Riendo con ira, se arrodilló en la cama, le pellizcó la barbilla y apretó los dientes.
Burlón, comentó: «Sra. Thorpe, qué generosa es usted».
«No, no es lo que piensas. Solo es el cansancio que me agobia, Kaiden», dijo Ellie con amargura.
Había mantenido sus defensas y había contraatacado cuando se enfrentó a Carole. Sin embargo, esas acciones ahora le parecían insignificantes. Lo que estaba intentando hacer parecía una broma. Parecía ser su imaginaria esperanza.
«Kaiden, te agradezco de verdad que me hayas defendido esta noche, pero… Eso no es lo que deseo. Quiero algo más». Ellie suspiró.
Se había vuelto codiciosa. Lo que ansiaba era el amor de Kaiden, no solo el respeto y los derechos que le correspondían como señora Thorpe.
Ellie dudó en confesarlo, pero en ese momento tenía que enfrentarse a sus propios sentimientos. No le gustaba Carole, no por sus expectativas matrimoniales, sino por lo que exigía a Kaiden.
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