✨ Nuevos capítulos cada martes y viernes
✨ Descubre más novelas completas aquí
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 352:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«Ethan…»
Estaba incrédula ante su insinuación.
«¿Quieres aprovecharte de lo que siento por ti y presionarme a aceptar a tu hija?»
Ethan había interpretado todo erróneamente.
«¿Mateo comete sus tonterías y quiere que yo asuma las responsabilidades?»
«No me refería a eso», contestó, decepcionada.
«¿Ah, no?» Se burló. «Acabas de decir que estarías conmigo si aceptara a tu hija, ¿qué esperas que entienda?»
«No, no quise decir eso», dijo apresuradamente.
«Vete de aquí, Sofía», dijo él, cortante.
ᗰás 𝓬á𝓅í𝓉𝓾𝓁𝓸𝓈, 𝑒𝓃 hispanovelas.com.
«No me iré hasta que pueda explicar este malentendido.»
Intentó acercarse a él, pero él se apartó bruscamente.
«Ya te dije que ni siquiera quería un hijo legítimo, ¿y todavía tienes el descaro de sugerir que asuma al hijo de otro hombre?»
«¡No es eso!», dijo, con voz elevada.
«No voy a negar que tu hija es adorable y que me agrada, pero puedes estar segura de que mis sentimientos van más allá de eso.»
«Interpretando mal mis palabras, ni siquiera me das la oportunidad de explicar. ¿Te das cuenta?»
«Ya te dije que te fueras, ¿no?», pidió nuevamente, esta vez con voz alterada. «No quiero oírte.»
«¿Estás seguro de eso?», lo presionó. «Escúchame, Ethan, realmente quiero explicarte lo que acabo de insinuar, pero si no me escuchas ahora, te prometo que nunca más tocaré el tema.»
Ya estaba nerviosa por oír su tono de burla.
«No quiero oír nada», respondió, dándose la vuelta.
Llena de rabia y sintiéndose injustamente tratada, Sofía hizo lo que él le pidió y se fue de allí.
Al llegar a su escritorio, tomó su bolso y salió de la oficina, llena de resentimiento por haber sido malinterpretada.
Además de no querer escucharla, él había imaginado todo mal, pensando que se trataba de una persona interesada.
Kate ya la esperaba en el estacionamiento. Cuando entró al auto, tenía los ojos rojos de tanto llorar.
«¿Qué pasó, amiga?», preguntó preocupada.
«No fue nada, solo conduce a casa, por favor», pidió, demostrando que no quería conversar en ese momento.
Sintiendo que su amiga no estaba bien, hizo lo que le pidió. Encendió el auto y salió en dirección al apartamento donde vivían.
Al llegar a casa, Sofía corrió a tomar a su hija, que estaba en brazos de su madre, e entró a su habitación, encerrándose con ella.
.
.
.