✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 261:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«¿Está bien?» preguntó preocupado.
«Sí, lo estará. Es una niña fuerte», respondió el médico.
En todo momento, el médico parecía muy cordial y comprensivo, dejándole a Ethan el tiempo que necesitaba para estar allí por unos minutos, observándola.
Acercándose un poco más, Ethan puso la mano sobre el pequeño agujero que tenía la incubadora y tocó su manita. Al sentir el contacto, la bebé agarró su dedo. Sus manos eran tan pequeñas que ni siquiera podía rodear su dedo por completo.
Ese gesto fue suficiente para que Ethan recordara todo lo que había sucedido en el pasado.
Sin preocuparse por nada más, simplemente se echó a llorar, recordando a su hijo, que no tuvo la misma oportunidad de nacer.
Al ver esa escena, el médico que lo acompañaba se acercó a él, tocándole el hombro.
«Sé que no me recuerdas, pero yo estaba allí cuando te despediste de tu bebé», dijo el médico con voz suave.
Al escuchar lo que el médico dijo, lo miró, esta vez con atención.
𝗨𝑙𝑡í𝑚𝑜𝓈 𝓬á𝓹í𝓉𝓾𝓁𝓸𝓈, solo en hispanovelas.com
¿Cómo pudo olvidar el rostro de ese hombre, si él estuvo en esa sala con Charlotte?
“¿Usted?” dijo, sin poder creerlo. “¿Qué hace aquí?”
“Sé que debe ser extraño verlo aquí, pero después de aquel día, nunca más tuve el valor de volver a esa clínica.”
El médico frente a Ethan era el mismo que realizó el procedimiento de aborto a Charlotte. Para él, era solo un trabajo como cualquier otro. Sin embargo, la escena que Ethan hizo ese día cuando se enteró del aborto quedó grabada en su mente, y su conciencia lo acusó, llevándolo a cambiar. Él, que era un médico a favor del aborto, se convirtió en un médico especializado en salvar la vida de bebés prematuros.
¿Por qué, entonces, ese día le estaba haciendo recordar aquel maldito día?
La pequeña de Sofía, y ahora el médico.
Todo ese día parecía una señal divina, que le mostraba que debía vengarse por lo que le sucedió a su hija.
Al salir de la UCI neonatal, Ethan decidió ir a la habitación de Sofía para saber cómo estaba.
Al entrar, la encontró con la mirada triste.
Su piel, que ya era pálida, estaba aún más descolorida. Sus manos estaban moradas por las agujas que había recibido.
“¿Cómo estás?” preguntó él.
Al verlo, sus ojos se abrieron de par en par, parecía tener miedo.
“¿Ethan… yo…?” balbuceó.
“No necesitas decir nada, solo que estés bien.”
.
.
.