✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 221:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
“Fue la primera vez que estuvimos juntos, yo ni siquiera sabía quién era él, y mucho menos que estaba comprometido”, empezó ella. “Recién al día siguiente descubrí que era mi jefe”.
“¿Y qué pasó después?”
“No tuvimos nada más por un tiempo, pero después volvimos a caer. Sin embargo, cuando descubrí que estaba comprometido, paramos. No le pregunté detalles de cuándo y cómo terminó. Eso era todo lo que él necesitaba saber”.
“Entonces, ¿por qué te besó?”
“No lo sé”, respondió ella, sin entender aún la actitud de Ethan.
“Esto no va a funcionar, ¿sabes?”
“¿A qué te refieres?”
“Aunque trabajes con él”, respondió, “yo sabía que ese tipo no era de fiar. ¿Qué clase de hombre es? Aun estando comprometido, sale con otra mujer. Solo eso ya es motivo suficiente para que no te involucraras con él”. Mateo hablaba enojado.
🅼á𝓼 𝓬𝒶𝓅i𝓉ulo𝓈, 𝑒𝓷 hispanovelas.com.
“Lo sé”, respondió ella, apenada.
“Renuncia a ese trabajo”, le ordenó.
“¡No voy a hacer eso!”, respondió ella.
“Sofía, no seas terca”.
“Ya te dije que no tengo nada más con él”.
“Tú no, pero parece que él todavía no lo ha entendido”.
“Eso no importa, lo que importa es que yo ya no quiero nada”.
“Sofía, escúchame”, dijo, levantándose de donde estaba y sentándose a su lado en el otro sofá. “Este tipo de relación es un lío. Un hombre como él no entenderá tu ‘no’ y siempre creerá que puede hacer algo”.
“Lo sé, pero lo que pasó hoy fue solo una excepción. Ethan no suele hacer eso, respeta mi espacio”, insistió ella.
“Mateo, por favor, no te metas en esto, ¿sí? Ethan y yo ya hablamos y ese tipo de cosas no volverán a pasar”.
Mateo cerró los ojos lentamente, como si estuviera conteniéndose para no perder la paciencia. Al abrirlos, se ponía aún más nervioso, porque veía la imagen de Sofía y Ethan besándose.
“Si su prometida se entera de algo así, tú serás la más perjudicada, ¿lo sabes, verdad?”
“Ella no se va a enterar, ¿de acuerdo? ¿Se te olvidó que cree que somos novios?”
“Ese desgraciado también lo piensa, y ahora quedé como un cornudo”, comentó enojado.
“Ya basta”, pidió ella. “Ya le diste un puñetazo, ¿no te sientes satisfecho?”
“¡No!”, exclamó. “Quería romperle la cara, solo para ver cómo se las arreglará para aparecer mañana frente a todos”.
.
.
.