✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 220:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Su cuerpo deseaba tanto ese beso que ni siquiera intentó apartarlo.
Invasivo, caliente y delicioso.
Eso es lo que pensaba sobre su beso.
“Sofía?”
La voz de Mateo detrás de ellos hizo que se separaran bruscamente.
Mateo no podía creer lo que acababa de ver. “¿Qué crees que estás haciendo, desgraciado?”, preguntó Mateo, atónito.
Sin pensarlo dos veces, se lanzó sobre Ethan y le dio un puñetazo en el ojo.
“¡Mateo, por favor, para!”, suplicó Sofía, desesperada.
“¿Qué significa esto, Sofía?”, preguntó él, furioso.
Más novelas traducidas, por hispanovelas,com.
“No es nada, vamos a hablar adentro”, pidió ella.
“¿Cómo que no?”, le cuestionó. “¿Este no es tu jefe que se va a comprometer mañana? ¿Qué crees que estás haciendo?”
“No es lo que piensas”, respondió Ethan.
Contrario a lo que Sofía pensaba, Ethan no mostró señales de querer devolver la agresión de Mateo.
“¿Y tú cómo sabes lo que estoy pensando?”, dijo Mateo, listo para golpear de nuevo.
Mateo intentó golpear a Ethan otra vez, pero Sofía, desesperada, lo detuvo.
“Creo que me lo merecía”, comentó Ethan, refiriéndose al golpe.
“¡Vete, Ethan!”, le pidió Sofía.
“Está bien”, respondió él. “De verdad, perdóname por esto”, le dijo a Sofía antes de irse.
Ethan subió a su auto, lo encendió y se fue de allí.
Después de verlo alejarse, Sofía miró a Mateo, que la observaba con una mirada enigmática.
“¿Qué está pasando aquí?”, preguntó él.
“¿Podemos hablar adentro? Ya es tarde”, comentó Sofía.
Los dos entraron al edificio sin decir una palabra. Al llegar al departamento, Sofía notó el silencio que reinaba. Probablemente, Kate ya estaba durmiendo.
Sentada en el sofá, Sofía no sabía por dónde empezar.
Estaba nerviosa porque Mateo estaba de pie, parado en medio de la sala, mirándola como si fuera un padre que acaba de ver a su hija adolescente dando su primer beso.
“¿Puedes sentarte?”, pidió ella. “Así me pones más nerviosa”.
Él respiró hondo y se sentó en el otro sofá de la sala.
“¿Puedes decirme de una vez qué está pasando?”, preguntó impaciente.
“Ethan y yo tuvimos un amorío”, comenzó ella.
“Sofía, ¿te estás con alguien comprometido?”, indagó Mateo.
“¿Vas a dejarme hablar o me vas a juzgar antes de saber?”, preguntó nerviosa.
“Está bien”, respondió él. “Perdón”.
.
.
.