✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 166:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Hubo un silencio incómodo después de esa frase, ninguno de los dos sabía qué decir.
“¿Cuándo sucedió?” preguntó Mateo.
“¿Qué cosa?” preguntó confundida.
“¿Cuándo dejaste de quererme?”
Ella sabía la respuesta. Sus sentimientos desaparecieron en el momento en que Ethan apareció frente a ella.
Aunque ya no amaba a Mateo, sentía un gran cariño por él, pero no le gustaba verlo.
“Conocí a alguien que despertó mi interés,” respondió con sinceridad. “Al principio no estaba segura de mis sentimientos, pero con el tiempo comencé a darme cuenta de que ya no podía huir de ellos.”
“Siento envidia de ese hombre,” confesó.
“¿Y él siente lo mismo por ti?”
Nuevas novelas completas, solo en hispanovelas;com
“No, él solo se ama a sí mismo.”
Fue sincera en su respuesta. Sabía que Ethan vivía solo en su pequeño mundo, creado por él mismo.
Mateo la miró fijamente y sintió que Sofía tampoco era feliz en el amor.
“Debe ser un idiota,” comentó, sintiendo que Sofía sufría por ello.
“No, solo debe haberse lastimado demasiado con otros, por eso se comporta así.”
A Mateo no le gustó nada la manera en que Sofía defendió a ese tipo.
“Parece que aún lo quieres.”
“No importa lo que sienta, no serviría de nada.”
“Es horrible ese sentimiento, ¿no? Querer a alguien que no te ama.”
“Ya me acostumbré,” respondió ella.
No podía exigirle mucho a Sofía. Sabía cuánto lo había amado durante tanto tiempo y tuvo que convivir con ello, viéndolo rodeado de varias mujeres y comentando sobre sus relaciones.
“Creo que ya está listo,” anunció mientras preparaba la cena.
La pasta que había preparado se veía excelente. La llevó a la mesa, acomodando los platos y cubiertos.
“Vamos a ver si el doctor Mateo también es bueno en la cocina,” bromeó mientras se servía.
La comida estaba estupenda, lo que hizo que su apetito aumentara. Cuando dio el primer bocado, se enamoró del sabor.
“¿Y? ¿Qué te pareció?” preguntó Mateo, expectante.
“Está maravilloso,” respondió Sofía, sonriendo.
Viendo a Sofía allí, frente a él, recordó las muchas veces que salieron a cenar, las risas por sus chistes sin gracia, su dulce voz contando las cosas triviales de la vida. Todo eso lo hizo desear volver al pasado y tenerla cerca nuevamente. Su corazón palpitaba con cada sonrisa y gesto de ella.
.
.
.