✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 165:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
Recordó ese día y la suerte que tuvo de no tocar el tema.
“Ah, ese era solo un chico con el que estaba hablando, no era nada serio.”
“Ya veo,” dijo, dejando de mover las ollas y mirándola fijamente. “¿Has pensado en vivir aquí para siempre?”
Cuando se mudó a ese país y comenzó a hacer amistades, pensaba quedarse allí por mucho tiempo; México sería solo un país de paso, pero después de lo que pasó, ya no estaba segura de nada.
“Creo que regresaré a México antes de lo que pensaba.”
“Eso me alegra. Mira, sabes que las puertas de mi consultorio siempre estarán abiertas para ti, ¿verdad?”
“Gracias por eso, pero si vuelvo, me dedicaré a la posada de mis padres.”
“Está bien,” respondió mientras volvía a mover las ollas. “Lo más importante es que estarás cerca.”
“¿Y tu vida, Mateo? ¿Qué pasó en este tiempo que no nos vimos?”
𝗡uev𝒐𝓼 𝓬á𝓅í𝓽𝓾𝓵𝓸𝓼, 𝑒𝓷 hispanovelas.com.
“Bueno, me sumergí en el trabajo y pasé mucho tiempo sin hacer nada interesante en mi vida personal. El año pasado conocí a alguien, pero no estuvimos juntos mucho tiempo.”
“¿Por qué?”
“No sabría decirte por qué, creo que no estábamos en la misma sintonía, y había algunas cosas en mi cabeza que me impedían querer algo serio.”
“¿Quién?”
“Tú,” respondió sin dudar.
Ella se inquietó, sin entender bien lo que Mateo quería decir.
“¿Yo?” le preguntó.
“No puedo sacar de mi cabeza tus palabras de aquel día en que te declaraste.”
“Ah, sobre eso…” se avergonzó.
Jamás habría tenido el valor de declarársele si la actitud de ambos no hubiera cambiado. Sin embargo, después de la aparición de Aurora y todos los sucesos que vinieron después, se armó de valor para decir lo que había guardado en su corazón durante tantos años. Sabía que nunca sería correspondido, pero decidió que sería mejor hacerlo todo antes que pasar la vida entera guardando ese amor dentro de sí.
“Ni siquiera sé por qué te molesté con esas cosas.”
“No me molestaste. Lo que hiciste fue abrirme los ojos a algo que debí haber visto hace mucho tiempo. Si hubiera prestado más atención a ti y a tus sentimientos, no te habrías mudado aquí.”
“¿Para qué remover el pasado? Las cosas ya pasaron,” intentó cambiar el rumbo de la conversación.
“Pero no me conformo,” golpeó con el puño la encimera del fregadero. “Todos los días me culpo por eso, me siento un cobarde por no haber tenido el valor de ir tras de ti. Y ahora que te he encontrado, siento lo distante que estás de mí.”
“No dejaré de quererte para siempre,” dijo en tono grave.
Pero por la expresión en los ojos de Mateo, ella sintió cuánto le había dolido esa frase.
“Puede parecer egoísta de mi parte, pero me gustaría mucho que siguieras queriéndome,” confesó.
.
.
.