✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 90:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
—Papá —lo llamé, corriendo hacia él y rodeándolo con mis brazos—. Tengo miedo —susurré, sollozando contra su pecho. Él me besó el pelo y me acarició la espalda.
«No te pasa nada, cariño».
—Rhea —dijo la reina, apartándome de mi padre y acariciándome los hombros—. Sé que es difícil ver marchar a tus padres, pero tienes que entender que no pueden quedarse contigo para siempre. —Se volvió hacia mi padre—. No te preocupes, está en buenas manos. Si la echas mucho de menos, siempre serás bienvenida aquí, en el palacio.
«Gracias, Alteza», sonrió mi padre. «Nos vamos ya». Me acarició el pelo antes de darse la vuelta para marcharse.
Los vi salir por la puerta con lágrimas en los ojos, dejándome sola para comenzar un nuevo capítulo de mi vida.
La reina se paró frente a mí, secándome las lágrimas con su pañuelo, antes de llevarme de vuelta donde estaban todos. «Sé que no será lo mismo, pero ahora somos tu familia y siempre estaremos a tu lado, como lo hacen las familias».
«Así es, Rhea», dijo Esmeralda, acercándose por detrás para abrazarme. «Bienvenida a la familia».
Su sonrisa irradiaba calidez y me hizo esbozar una sonrisa. Me volví hacia la reina. —Gracias, Alteza.
«Ahora soy mamá», dijo, acariciándome las mejillas con una enorme sonrisa en el rostro.
«De acuerdo, mamá», sonreí.
Al mirar a Estefan, lo sorprendí mirándome con una expresión tierna en el rostro, pero rápidamente la ocultó con su habitual expresión inexpresiva. Lo que daría por saber qué estaba pasando por su cabeza.
—Atención, todos. —Estefan dio una palmada y se colocó a mi lado—. En primer lugar, bienvenida a la familia, Rhea. Como la persona que más te quiere en esta familia y que debería ser tu favorito a partir de ahora, te doy esto como regalo de boda. —Me entregó un sobre blanco.
Cogí el sobre y lo abrí para descubrir un billete de viaje a Hawái. —¿Un viaje de dos semanas a Hawái? —pregunté, levantando una ceja.
«Como tu cuñado favorito…», comenzó a decir, pero Anna lo interrumpió rápidamente.
—Eres su único cuñado.
—Exacto —sonrió él—. Como iba diciendo antes de que me interrumpieras tan groseramente —añadió, haciendo que Anna pusiera los ojos en blanco—. He preparado para ti y para Estefan una luna de miel en mi casa de la playa en Hawái. Podréis disfrutar de la hermosa ciudad y, además, yo mismo me he encargado de organizar todo lo necesario. ¿A que soy el mejor?
cσntєnιdσ cσριado dє ɴσνєℓαѕ4ƒαɴ.𝒸o𝓂
—Gracias, Esteban. Te lo agradezco, pero no estoy segura de que sea seguro para mí. Ya sabes que no soporto las multitudes —dije, devolviéndole el billete.
«Hermana, me duele que no confíes en mí». Me devolvió el billete. «Sé que te dan miedo las multitudes y que Estefan tampoco es muy sociable. Como a los dos os cuesta relacionaros con la gente, me he asegurado de que todas las actividades del viaje sean privadas. ¿Qué me dices?».
«No sé…», dudé.
.
.
.